La renovación de Nuno es un
error. Y no por lo de ayer, o como mínimo no solo por lo de ayer, sino porque
en ningún momento se ha ganado el derecho a ser entrenador del Valencia para
las próximas tres temporadas. No sé qué análisis se ha hecho, o si se ha hecho
un análisis siquiera más allá de “Lo dice Jorge”, pero el análisis es errado.
Falta de méritos
Como con cualquier cosa que
pasa alrededor del Valencia últimamente el entorno se ha dividido en dos. Los
que ven la decisión apropiada y los que no la ven. Los primeros defienden que
hay que confiar en el entrenador y dotarlo de un proyecto a largo plazo,
mientras que los segundos consideran esta decisión precipitada y que hay que
esperar antes de decidir en manos de quien se coloca el Valencia los próximos tres
años.
Con los primeros comparto el
concepto, pero no así la ejecución. Me explico. Creo en los proyectos largos,
creo en la confianza en un entrenador y creo que es necesario dejar pasar el
tiempo antes de valorar la validez o no de alguien. Pero eso no quita que no
crea que la opción de confiar ya con Nuno sea la correcta.
Me explico. Si en vez de
llamarse Nuno se llamara Mourinho o Capello no tendría ningún problema con
darle un proyecto a largo plazo. Ya lo explique una vez, es importante contar
con entrenadores consolidados si se quieren lograr objetivos. Es por esto que
no entiendo el amor que ha cogido el Valencia a confiar en entrenadores en proyección
y darles un “Master de Entrenamiento en un Grande”. Antes el dinero era un
problema, ahora no lo es, a principios de año debió de apostarse por un gran
entrenador, había opciones, no se hizo porque no se quiso.
Sin director de orquesta
La confianza es importante. Un
entrenador la necesita. Pero también la necesita un equipo antes de confiar en
un entrenador. El Valencia debió esperar, como mínimo hasta final de temporada
y a partir de ahí hacer balance de si de verdad Nuno merecía la confianza
ofrecida. Esto es algo lógico, extrapolando a la vida diaria, si yo entro a
trabajar en una empresa con un contrato temporal ellos se esperan a ver si valgo
antes de ofrecerme más confianza y un contrato fijo. Es de lógica.
Y que no me vengan con
objeciones como sé que se hace para dotar de apoyo al entrenador u otros “inmateriales”.
La decisión se ha tomado de manera
temprana y sin pensar en las consecuencias. Ya se ha visto, como mínimo en
Copa, que Nuno está muy lejos de ser ese entrenador consagrado que muchos
queremos que dirija nuestro proyecto. ¿Debe irse ya? No, ni mucho menos, a día
de hoy no ha dado motivos para la destitución, simplemente se le ha renovado
demasiado pronto.
Lo peor de todo no es eso. Lo
peor de todo es que con renovación o no si pierde cuatro partidos se ira a la
calle, que es lo que tiene el fútbol, y toda esa confianza, paciencia y otras
drogas simplemente servirá para costarle más dinero al Valencia por su
finiquito. Dinero que con total seguridad acabará, en parte, en los bolsillos
de Jorge Mendes.
