Si hay algo que no me canso de
repetir es que la afición del Valencia, la que día a día sufre esta pasión, es
inteligente y sabe de fútbol. Quizá sea debido a que a golpe de sufrimiento y
de vaivenes no nos ha quedado otra que aprender conceptos e ideas que otros ni
siquiera se han planteado necesitar. Pongo un ejemplo, yo, que tengo formación económica,
aprendí muchísimo más sobre negocios y economía del proceso de venta del
Valencia que de algunos profesores de la Facultad.
Eso sí, igual que digo una
cosa digo la otra… La afición del Valencia tiene tendencia a sentenciar con
facilidad a jugadores (incluso a entrenadores) y una vez puesto el San Benito
es casi imposible de quitar. A Ronald Koeman me remito, ni una Copa del Rey ni
sus éxitos posteriores han hecho cambiar de opinión a los que le juraron odio
eterno por apartar a un cáncer como Albelda. Que esa es otra, esto que digo no
es algo que sea un secreto, y bien que los periodistas de esta ciudad se valen
de ello según sus intereses.
Dicen que es mejor caer en
gracia que ser gracioso, y esto es algo que se puede aplicar perfectamente a lo
explicado anteriormente. Parejo bien sabe de lo que hablo… Jamás cayó en gracia
a gran parte de la afición, su proveniencia (es canterano del Madrid), sus
andares desganados sobre el campo o como comentaba por Twitter esta mañana, su
cara de tonto, han hecho que se haya ganado una fama de vago y de desconectado
que no acaba de merecer. Y sí, yo también lo he visto perder balones tontos,
pero esto es algo que no es exclusivo de él.
Cuando las cosas no salen la búsqueda
de explicaciones por parte de la afición suele tener un objetivo claro: el
banquillo. El problema viene cuando el cambio en el banquillo no ayuda a
remediar la situación, entonces la mirada suele tener dos posibles objetivos,
el palco o el verde. Cuando es el palco las cosas se precipitan (recuerden los
Llorente Vete Ya) pero cuando es el verde los gritos de “Jugadores Mercenarios”
suele llevar aparejados la elección de una cabeza de turco.
La representación de este
papel le ha tocado en esta crisis a Parejo, pese a que la imparcialidad que
ofrecen las estadísticas nos demuestra que dista de ser el peor jugador del
equipo, ni mucho menos. Pero al de Coslada le perjudica, más allá de los
prejuicios, su posición en el campo. Cuando un equipo no funciona esconderse
siendo delantero o defensa es mucho más sencillo que hacerlo siendo
centrocampista, si a ello le sumamos la personalidad de Parejo y esa habilidad
para pedir la pelota y no esconderse nos encontramos con un jugador que vive en
el ojo del huracán. El mejor ejemplo de esto es comparar su reputación con la
de su compañero de fatigas, André Gomes, el portugués, que sobre el verde es
espectacular y carismático, se salva de las criticas pese a tener peores números
y, lo que es peor, desaparecer de los partidos delegando la responsabilidad en
un Parejo que no duda en pedir la pelota.
Esta sobreexposición acaba
matando al futbolista, que termina por ver en la salida del club (renunciar a
la capitanía es el primer paso) una solución a los problemas que está
atravesando. Esto es algo que no es la primera vez que lo vemos, otros
jugadores como Banega o Jonas, con más fama que realidad en sus
críticas por parte de la grada, también vieron en la salida la mejor solución.
Curiosamente en sus nuevos equipos su rendimiento volvió a ser el esperado
cuando se vieron liberados de la presión. Este debe ser el espejo en el cual se
está mirando Parejo, y por tanto entiendo perfectamente su deseo de salir y
huir de Mestalla, está más que justificado.
La duda es. ¿Podemos
permitirnos perder a Parejo? Con todos sus defectos y problemas sigue siendo el
único jugador capaz de echarse a la espalda al equipo y hacerlo jugar con un mínimo
de criterio. Si a ello le sumamos su clarividencia en la salida, su disparo
lejano y su habilidad como lanzador de faltas, creo que el Valencia que
queremos construir no puede permitirse el lujo de perderlo. Por supuesto, tiene
defectos, pero es que si no los tuviera no estaría jugando aquí…















