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sábado, 23 de enero de 2016

Ever, Jonas, Parejo


Si hay algo que no me canso de repetir es que la afición del Valencia, la que día a día sufre esta pasión, es inteligente y sabe de fútbol. Quizá sea debido a que a golpe de sufrimiento y de vaivenes no nos ha quedado otra que aprender conceptos e ideas que otros ni siquiera se han planteado necesitar. Pongo un ejemplo, yo, que tengo formación económica, aprendí muchísimo más sobre negocios y economía del proceso de venta del Valencia que de algunos profesores de la Facultad.

Eso sí, igual que digo una cosa digo la otra… La afición del Valencia tiene tendencia a sentenciar con facilidad a jugadores (incluso a entrenadores) y una vez puesto el San Benito es casi imposible de quitar. A Ronald Koeman me remito, ni una Copa del Rey ni sus éxitos posteriores han hecho cambiar de opinión a los que le juraron odio eterno por apartar a un cáncer como Albelda. Que esa es otra, esto que digo no es algo que sea un secreto, y bien que los periodistas de esta ciudad se valen de ello según sus intereses.

Dicen que es mejor caer en gracia que ser gracioso, y esto es algo que se puede aplicar perfectamente a lo explicado anteriormente. Parejo bien sabe de lo que hablo… Jamás cayó en gracia a gran parte de la afición, su proveniencia (es canterano del Madrid), sus andares desganados sobre el campo o como comentaba por Twitter esta mañana, su cara de tonto, han hecho que se haya ganado una fama de vago y de desconectado que no acaba de merecer. Y sí, yo también lo he visto perder balones tontos, pero esto es algo que no es exclusivo de él.

Cuando las cosas no salen la búsqueda de explicaciones por parte de la afición suele tener un objetivo claro: el banquillo. El problema viene cuando el cambio en el banquillo no ayuda a remediar la situación, entonces la mirada suele tener dos posibles objetivos, el palco o el verde. Cuando es el palco las cosas se precipitan (recuerden los Llorente Vete Ya) pero cuando es el verde los gritos de “Jugadores Mercenarios” suele llevar aparejados la elección de una cabeza de turco.

La representación de este papel le ha tocado en esta crisis a Parejo, pese a que la imparcialidad que ofrecen las estadísticas nos demuestra que dista de ser el peor jugador del equipo, ni mucho menos. Pero al de Coslada le perjudica, más allá de los prejuicios, su posición en el campo. Cuando un equipo no funciona esconderse siendo delantero o defensa es mucho más sencillo que hacerlo siendo centrocampista, si a ello le sumamos la personalidad de Parejo y esa habilidad para pedir la pelota y no esconderse nos encontramos con un jugador que vive en el ojo del huracán. El mejor ejemplo de esto es comparar su reputación con la de su compañero de fatigas, André Gomes, el portugués, que sobre el verde es espectacular y carismático, se salva de las criticas pese a tener peores números y, lo que es peor, desaparecer de los partidos delegando la responsabilidad en un Parejo que no duda en pedir la pelota.

Esta sobreexposición acaba matando al futbolista, que termina por ver en la salida del club (renunciar a la capitanía es el primer paso) una solución a los problemas que está atravesando. Esto es algo que no es la primera vez que lo vemos, otros jugadores como Banega o Jonas, con más fama que realidad en sus críticas por parte de la grada, también vieron en la salida la mejor solución. Curiosamente en sus nuevos equipos su rendimiento volvió a ser el esperado cuando se vieron liberados de la presión. Este debe ser el espejo en el cual se está mirando Parejo, y por tanto entiendo perfectamente su deseo de salir y huir de Mestalla, está más que justificado.

La duda es. ¿Podemos permitirnos perder a Parejo? Con todos sus defectos y problemas sigue siendo el único jugador capaz de echarse a la espalda al equipo y hacerlo jugar con un mínimo de criterio. Si a ello le sumamos su clarividencia en la salida, su disparo lejano y su habilidad como lanzador de faltas, creo que el Valencia que queremos construir no puede permitirse el lujo de perderlo. Por supuesto, tiene defectos, pero es que si no los tuviera no estaría jugando aquí…

domingo, 17 de enero de 2016

Nadie quiere que el Valencia funcione


Me había prometido a mí mismo dejar de hablar del Valencia C.F. en el blog, por un simple motivo, de un tiempo a esta parte todas las entradas acaban sonando a lo mismo y parezco un agorero avisando del juicio final con clarines y timbales. Pero lo de hoy supera ya mi autocensura y me enciende y me enerva.

Seré sincero, llevo sin ver un partido entero del Valencia desde el que jugamos en Gerland, y es que al final lo que estamos viendo ahora no es que nos venga de nuevo, es algo que llevamos viendo desde esta pretemporada. Desde ese fatídico momento en el que Peter Lim, o quien sea que le asesore en temas de balón, decidió destrozar un equipo al que solo le faltaban unos pequeños retoques para alcanzar el siguiente nivel (yo estaba ilusionadísimo en Junio, de verdad) por una pura cuestión de egos. Y si, lo digo claro, este desastre empezó cuando Jorge Mendes trató de meternos con calzador a Rodrigo Caio y los dirigentes del club trataron de frenarlo. Ahí empezó esta espiral de locura que se llevó por delante una dirección deportiva que funcionaba y de paso la competitividad del equipo y la ilusión de su afición.

Pero si hay algo que me enerva de verdad es que la crisis que vivimos no es una catástrofe natural ante la que solo te queda resignarte, no, en realidad es una crisis provocada por unos motivos muy claros y con una solución sencilla si hubiera voluntad de aplicarla. (Es curioso lo extrapolable que esta frase a otras crisis que vivimos). La pregunta es. ¿Hay voluntad dentro de las oficinas del Valencia para solucionar este desaguisado? Lo grave es que no parece haberla.

¿Pero cuál es esa solución?, preguntaran algunos. Pues en realidad simplemente necesita de aplicar el sentido común. No hablo de maravillas, sino de hacer lo que ya hiciste el año pasado, buscar una idea de equipo, traer a un director deportivo de acuerdo a esa idea y rodearlo de profesionales para que busquen jugadores que se adapten a esa idea. Si a ello le sumas que el Valencia C.F. tiene la suerte de tener una cantera capaz de sacar jugadores de Primera División cada año montar una plantilla competitiva no debería ser complicado.

La pregunta que hay que hacerse entonces es porque no se aplican las soluciones si son tan sencillas… Si se aplica la lógica no hay más que repetir lo que ya se hizo anteriormente y funcionó. Como no se hace hay que llegar a la conclusión de que no existe lógica en los movimientos de la nueva directiva del club, pero siendo los dirigentes del equipo gente racional y con experiencia en su trabajo, no es concebible que caigan en un error así…

Esto que voy a decir a continuación es duro, pero es lo que creo… Si la lógica nos indica que la solución a aplicar es sencilla y no se aplica quizá es que el objetivo buscado es diferente al que el reto esperamos. Creo que debemos empezar a considerar que el objetivo que busca esta directiva va más allá de ganar o perder partidos… Situaciones como la llegada de jugadores inexplicables y procedentes siempre de la misma mano o el fichaje de entrenadores con poca o ninguna experiencia solo puede tener una explicación: El Valencia C.F. se ha convertido en un eslabón más del sistema de Mendes y otros para foguear a futbolistas y entrenadores y darles visibilidad en una gran liga como la española. No hay otra manera de explicar los movimientos que no sea esa.

Esto también explica otras cuestiones como la llegada de Suso, que en el fondo no es más que otro tentáculo de Mendes, o la futura llegada de Jaume Orti para convertirse en la nueva cuchara (ni pincha ni corta) de Lim en Mestalla. Meriton ha detectado el enfado de la afición y trata de atraerla con un cambio de relaciones públicas, con la llegada de viejas glorias (de ahí el globo sonda de Albelda y Cañizares) para conseguir atraer al público perdido. El problema es que la afición del Valencia, si algo tiene, es inteligencia, y no es tan fácil de engañar como muchos creen. O el balón entra, y debe empezar a entrar ya, o los pañuelos miraran al palco. Lim no es tan intocable como cree.

Lo peor de todo es que el problema que estamos viendo en estos momentos es algo que algunos veíamos ya en verano, mientras los fichajes inexplicables llegaban uno tras otro y el equipo se desangraba en pachangas de pretemporada. Paciencia nos pedían desde todos los lados, mientras se nos echaba en cara que éramos demasiados aficionados a quemar la falla. Pero ya se sabe que la afición del Valencia si algo tiene, es que es mala…

jueves, 26 de noviembre de 2015

No es solo echar a Nuno...



Ahora que las cosas se han enfriado un poco y me ha dado tiempo a reflexionar voy a comentar algo que quería haber comentado el mismo martes por la noche pero que no hice para que no saliera visceral y excesivamente aumentado por el cabreo tras la derrota en San Petersburgo. Y ojo, el problema no es ir a la ciudad de Pedro El Grande y que el Zenit te gane, eso es algo que puede entrar perfectamente en las quinielas, tampoco es problema el juego mostrado o la indolencia, o bueno, no son un problema tan grave como mínimo. El problema, y para mi es peor que todos los demás, es la sensación de que pase lo que pase las cosas van a seguir igual porque al final, lo menos importante, es el verde.

¿Cómo se explica si no que tras ser arrasados por el Zenit nadie haya salido aun a dar explicaciones? Es imposible de entender que nadie en el club sienta la necesidad de dar la cara y decir a la afición unas palabras, aunque sea para demostrar que alguien sigueal mando. No hablo de ruedas de prensa multitudinarias, no somos Florentino Pérez, sino simplemente un discurso de tranquilidad y de confianza para que la afición sienta que, al otro lado de la fachada de la Avenida de Suecia, hay alguien que le escucha.

Y esto es debido, simplemente, a que no existe ninguna figura que tenga la capacidad y el ascendente (o como mínimo la obligación) de salir a explicar que está ocurriendo en el Valencia C.F. Y ojo, no solo cuando hay derrotas, sino en cualquier momento. Nadie sabe que ocurre en el club porque nadie se ha dignado a dar una explicación a ninguno de sus movimientos, el trabajo de relaciones públicas es inexistente y ello ayuda a aumentar la confusión y el enfado de un aficionado que siente que ha sido abandonado por el club.

Al final, todo esto acaba resumiéndose en la inexistencia de un organigrama y una estructura claras desde que todo saltara por los aires en verano. Y ojo, esto no es un alegato a favor de Salvo, ni mucho menos, sino en contra de una nueva propiedad que ha sido incapaz en medio año de sustituir a los que se marcharon entonces. Y es que si desmontar una estructura que daba frutos y funcionaba ya es un error, como dicen los anglosajones If it works, don’t fix it (Si funciona no lo toques), no haber sido capaz de crear una nueva a posterioridad es para plantearse seriamente quien está al mando del Valencia C.F.

Lo peor de todo no es que Peter Lim no haya sido capaz de enmendar el problema que él mismo creo en verano, sino que la sensación de descontrol no ha hecho más que aumentar. Hace un tiempo ya comenté que parece que no hay nadie al mando y esta sensación ha ido a más en las últimas semanas. No negare la habilidad para los negocios del singapurense, no se ha hecho rico por suerte, pero sí que le criticaré su hacer en el club. Lleva ya más de un año al mando y su Valencia se parece peligrosamente a aquel viejo Valencia de Llorente y compañía: amiguismos, favores, fichajes inexplicables, representantes todopoderosos… Han cambiado los nombres, pero no las formas.

Incluso su gestión económica es criticable, y eso que esto debería haber sido un punto fuerte. A día de hoy, económicamente, el Valencia sigue en el mismo pantano en el que estaba cuando llego. Si, ha inyectado dinero y ha solucionado los problemas de tesorería a corto plazo, pero en el fondo lo ha hecho con nueva deuda, esta vez contraída con él mismo y no con un banco, pero el problema financiero sigue estando ahí. El equipo sigue sin haber mejorado un ápice sus cuentas y sobrevive gracias a los préstamos, ojo a esto, de su propietario. ¿Qué ocurrirá cuando haya que devolver ese dinero? Es algo que no quiero ni pensar… Y es que la capacidad para generar beneficios del club, exceptuando el acuerdo con Adidas (Y es de la época Salvo) sigue siendo la misma que antes de su llegada, y errores tan graves como dejar la camiseta sin patrocinador un año más, sea cual sea el motivo, es algo imperdonable. Si a ello le sumamos un presupuesto basado en unos ingresos por competiciones europeas a los cuales es dudoso que el equipo llegue el problema no hace más que agravarse.

Y llegamos al final con el, para mí, gran punto negro de la gestión de Peter Lim. Hace casi un año, al inicio de este blog, ya advertí de lo poco que me gustaba la forma de fichar de estenuevo Valencia, y el tiempo no ha hecho sino darme la razón. El desmantelamiento de la Dirección Deportiva este verano ha conseguido que el club solo pueda fichar mediante el “asesor”, es decir, Jorge Mendes, que es quien en la actualidad controla la política de fichajes de una manera desastrosa. A dia de hoy toda la inversión realizada en verano está prácticamente perdida y jugadores por los cuales se pagó un alto precio han perdido su valor (o quizá nunca lo tuvieron).

Es obvio que la oferta de Lim era la mejor, aunque solo fuera por ser la única, pero las cosas no funcionan así y la gestión está siendo bastante deficiente. Hay que buscar un nuevo rumbo y empezar a enderezar el rumbo si se quiere conseguir llegar a buen puerto… Y ojo, no hablo solo de echar a Nuno.

jueves, 29 de octubre de 2015

Una apuesta por la juventud


Hoy vuelve el Calcio al blog, y además lo hace de la mano de un histórico, la Unione Sportiva Pro Vercelli Calcio. Vale, supongo que a más de uno no les sonará así de primeras, pero en los inicios del fútbol en Italia fue uno de los grandes, al nivel del Milán o el Inter en aquella época. No hay más que ver su palmarés, con siete ligas, vale que todas ganadas entre 1908 y 1922, pero bueno… También grandes jugadores han lucido sus colores, siendo Silvio Piola, tercer máximo goleador en la historia de la selección italiana y bigoleador en la final del Mundial de 1938 que Italia ganó en casa, el mayor. Imaginaos si es grande que los estadios del Pro Vercelli y del Novara, donde también jugó, llevan su nombre. Sumadle a ello que se le considera uno de los inventores de la chilena… Solo por Piola el Vercelli ya merecería ser un grande, sino fuera porque ya lo era antes de la llegada del delantero al primer equipo.

Como vemos Piola da para dedicarle algún capitulo a él solo, aunque la historia que hoy vamos a tratar tiene poco que ver con él, ya que incluso ocurrió antes de su nacimiento. Empecemos por el principio, en 1910 el fútbol organizado en Italia hacía más de una década que era una realidad y al contrario de otros lugares de la Europa continental, donde aún estaba en pañales, el Calcio ya tenía una liga propia. Bueno, en realidad ese año fue cuando empezó la liga en el formato todos contra todos, pero un campeonato que enfrentaba a equipos del país (los ganadores de cada región) venía desarrollándose desde 1898. Curiosamente este cambio de campeonato de eliminación a liga, sería el causante de la anécdota que vamos a contar.

Resumiendo, en 1910 tras varios años disputándose un campeonato eliminatorio los dirigentes del Calcio decidieron imitar a los ingleses y empezar a disputar una liga. Al igual que ocurrió en Inglaterra la economía dictaminó que equipos la disputarían y de nuevo fue el norte industrial el único representado. Los nueve equipos (eran diez, pero el Venecia tuvo que abandonar por problemas económicos) que disputaron la primera liga de la historia de Italia eran exclusivamente de esa región, de ciudades como Milán, Turín, Génova o Vercelli, ciudad del Piamonte. Ese año, tras 16 jornadas, el Pro Vercelli y el Inter de Milán llegaron empatados a 25 puntos al final, el gol average favorecía al Pro Vercelli y en términos modernos hubiera sido el campeón, pero entonces no se aplicaba y se debía jugar un partido de desempate por el Scudetto.



Y aquí se armó el lio. El partido fue fijado para el 24 de Abril de 1910 pero había un problema. Una parte importante de los jugadores del Pro Vercelli aún no habían cumplido los 18 años de edad y compatibilizaban su estancia en el primer equipo con otros partidos en el equipo juvenil. Y resultó que el partido coincidía con un enfrentamiento del equipo juvenil, esto puede parecer una tontería ahora, pero en 1910 no lo era y menos aún si quien organizaba el partido era el Ejército, no tenían otra opción que disputarlo. El Pro Vercelli, vista la coincidencia, pidió a la Federación Italiana el aplazamiento del partido de desempate, pero al consultar con el Inter la cuestión estos se negaron a hacerlo. ¿El motivo? El Pro Vercelli era favorito, con nueve de sus jugadores en la selección italiana, librarse de ellos sería un buen alivio para el Inter.

Y más buena noticia fue la decisión que el Pro Vercelli tomó ante la cerrazón interista. Si los jugadores debían jugar un partido con los juveniles lo harían, pero lo harían todos. En señal de protesta el Pro Vercelli se presentó en el partido de desempate con un equipo llenó de jóvenes promesas, nunca mejor dicho, el equipo formado por los niños de 11 y 12 años fue quien disputó esa final. Como era de esperar el Inter ganó el campeonato, pero el honor se lo quedó el Pro Vercelli. ¿El resultado? Un 3-10 para los de Milán, que aun así tuvieron que ver como un grupo de niños les metía tres goles. Pese a todo la historia todo lo devuelve y el Pro Vercelli, ya sin problemas de calendario, ganó los tres títulos siguientes, demostrando que podía haber ocurrido si el partido se hubiera disputado en buena lid.

lunes, 26 de octubre de 2015

Nadie al mando


Que el Valencia de Nuno empieza a tener claros síntomas de enfermo terminal es algo que solo un ciego no vería. No es solo eso, sino que lo que iba a ocurrir ya empezaba a adivinarse allá por Agosto, cuando el equipo parecía haber perdido todas las cualidades (en realidad solo dos, solidez defensiva y balón parado) que le habían permitido sufrir un cuarto puesto sin excesivo lucimiento el año pasado. Y lo que es peor, las ganas de competir parecen haberse marchado sin que nadie sepa exactamente a donde.

Resumiendo, que por fin parece que todos se han ido sumando al carro de aquellos a quienes nos llamaban locos en Agosto y nos acusaban de querer cargarnos a Nuno por distintas cuestiones extradeportivas ya que, al parecer, no eran capaces de ver que el equipo era completamente disfuncional. A los resultados me remito, ya no es que el equipo no compita contra los grandes, sino que ni siquiera lo hace contra los pequeños. Emery era ridículo en el Bernabeu, pero le ganaba al Deportivo en casa…

Pero creo que ha llegado el momento de dejar de buscar a los responsables en el banquillo y empezar a mirar hacia arriba. Al palco, a Singapur, o a quien coño mande en este Valencia. Porque a día de hoy sigo sin tener claro el organigrama y quien tiene poder de decisión en el equipo, a parte de Mendes claro. Ese es el principal problema que le veo al cambio de rumbo que hemos visto en este verano al equipo, no hay nadie que de verdad defienda los intereses del Valencia estando aquí, nadie que decida que igual ese enésimo jugador que quiere vendernos el representante portugués no nos hace falta, pero en cambio sí que lo hace Carrasco, o que salga a hablar tras un partido y tranquilice a la afición, o que se siente con el entrenador a buscar soluciones, o que al final lo eche a la calle… Toda esa figura, que a priori debería hacer un presidente, es algo que no existe en el Valencia.

Y no sé si es porque Hoon y Ko son meras cucharas (ni pinchan ni cortan) y lo que falla es la transmisión de sensaciones a Singapur o que simplemente no ven que está ocurriendo y aunque pueden decidir no lo hacen porque no lo consideran oportuno. Sea lo que sea lo que ocurre ambos problemas tienen un culpable, y es la incapacidad de Meriton, y de Lim por tanto, de crear un organigrama claro que sustituya al que Nuno destruyó en verano con el permiso del propio Meriton y bajo el paraguas de Jorge Mendes.

En resumidas cuentas, Meriton, para empezar, debe elegir si quiere dirigir el equipo desde Valencia o teledirigirlo desde Singapur. Una vez tomada esta decisión, que debería estar tomada hace ya mucho tiempo, debe buscar una figura en Valencia que realice dos labores, de representación ante la afición, ya sea a nivel de ruedas de prensa o en los viajes con el equipo, donde muchos peñistas se han quejado de verse desamparados por el club, y por otro lado de correa de transmisión a Singapur o de toma de decisiones en Valencia, según se desee. En resumidas cuentas, Meriton necesita volver a buscar al Amadeo Salvo que echo en verano porque no pintaba nada, aunque el paso del tiempo ha demostrado que ejercía un papel vital en todo, como se puede ver.

Ojo, que también puede darse el caso de que Meriton decida no tener una figura en Valencia que pueda interceder en sus negocios mirando por los intereses del club. No es la primera vez que lo hace, ya lo vimos en verano. De ser así, de haber elegido convertir el Valencia en un juguete de Mendes para sus negocios y el crecimiento de sus activos (En el fondo Nuno es uno de ellos) pues no habrá otra que acostumbrarnos y seguir sufriendo semana tras semana con el club, ya que no habrá manera de que el entrenador portugués salga, ya que quien más perdería con la decisión sería Mendes. Eso sí, como esto se alargue que a nadie le extrañe de nuevo un despoblamiento de Mestalla, sería lógico ver desafección en parte de la afición. Sería una pena, sí, pero algo completamente lógico.

martes, 20 de octubre de 2015

Indios y vaqueros en Gent


Llevo esperando para escribir este artículo desde que salió el sorteo de la Fase de Grupos de la Champions, ya que sobre el equipo al que se enfrentará esta noche el Valencia en Mestalla hay una historia bien curiosa que creo que es importante que este en este blog tan aficionado a esas fricadas. Pero lo mejor será empezar desde el principio.

El rival de esta noche del Valencia es el Koninklijke Atletiek Associatie Gent, que vendría a ser K.A.A. Gent si no queremos morir al pronunciar ese sencillo idioma que es el neerlandés. Y esta temporada es importantísima para ellos ya que es la primera vez que se asoman a la Champions League desde su creación en 1864 tras ganar el año pasado la Liga Belga por primera vez en su historia. Por tanto, estamos hablando de un modesto que este año vive el sueño europeo por primera vez; pero no estamos aquí para hablar de fútbol, sino de otras cosas.

Vamos a hablar de su escudo, como no. El K.A.A. Gent es el único equipo europeo (y no me atrevo a decir del mundo porque los estadounidenses son muy suyos) que cuenta con un indio americano en su escudo. ¿Qué hace un indio en el escudo de un equipo belga? Esa es una buena pregunta. El origen del escudo, curiosamente, no está en el origen del equipo, sino que se cambió un tiempo después, cuando el equipo se convirtió en lo que es en la actualidad tras una fusión a principios del S. XX. Anteriormente el equipo era el Société Gymnastique la Gantoise, y su escudo era la sosez que se ve abajo.



Pero el escudo cambio poco después de la fusión y por el camino ganó un nuevo apodo De Buffalo's (creo que no se necesita traducción) también relacionado, como el escudo, con el Salvaje Oeste. ¿La culpa? La culpa hay que buscarla en alguien llamado William Frederick Cody. Seguramente dicho así no lo conocerá nadie, en cambio todos hemos oído hablar de nombre de guerra: Buffalo Bill.

William F. Cody era un hombre nacido en el Oeste Americano en 1845, en el de verdad, no en el mitológico (que el tan bien ayudo a crear), y como buen hombre de frontera se ganó la vida como pudo… Su padre, nacido en Kansas y defensor de que dicho estado debería estar libre de esclavitud (Kansas era un territorio en aquel entonces y durante la década de 1850 hubo un enfrentamiento constante entre esclavistas y antiesclavistas para conseguir que el estado se uniera a  su bando) tuvo que huir perseguido por los esclavistas, que lo apuñalaron mientras realizaba un discurso a favor de la libertad. La muerte de su padre debido a dichas heridas hizo que William Cody tuviera que sacar a su familia adelante desde bien joven y lo hizo cazando búfalos para alimentar a los trabajadores de una empresa de ferrocarril. Su habilidad con el rifle le valió el mote que usaría el resto de su vida, Buffalo Bill.

Esta habilidad con el rifle le hizo alistarse en el Ejercito Unionista durante la Guerra de Secesión, y siguió ligado al ejército tras la guerra, esta vez como explorador. Esto le puso en contacto definitivamente con el oeste, lo que le permitiría acabar formando el negocio de su vida unos años después. A finales de la década de los 80 del S. XIX Buffalo Bill puso en marcha el Buffalo Bill’s Wild West, un circo que incluía desfiles a caballo, espectáculos de doma, representaciones de atracos a diligencias, ataques indios… En sus grandes momentos llegó a tener más de 1200 empleados, con figuras reconocibles del Wild West como Calamity Jane o Toro Sentado. Todos los estereotipos del Salvaje Oeste que siguen existiendo en la actualidad tienen su base en este espectáculo. Pese a todo esto y a su fama de hombre duro William Cody fue un gran defensor de los derechos de los indios y, extrañamente para la época, de las mujeres y los bisontes, pese a su pasado como cazador.


Pero Buffalo Bill no se detuvo en Estados Unidos y a principios del S. XX llevó su circo al otro lado del charco. El espectáculo llego a Europa y en algún momento también lo hizo a Gante y en uno de los espectáculos ecuestres sonó el cantico “Buffalo, Buffalo, Wild, Wild, West”. Este cantico gustó a unos jóvenes aficionados del A.R.A. Gent que lo trasladaron a su equipo, convirtiéndolo en “Buffalo, Buffalo, A, R, A, Gent”. Con el cambio de nombre del equipo el cantico se cambiaría a “Buffalo, Buffalo, K, A, A, Gent” y finalmente en los cincuenta el indio acabó entrando en el escudo del club, como vemos en la actualidad.

miércoles, 7 de octubre de 2015

El judío que no jugó para Hitler



La relación entre la política y el deporte no es algo que haya inventado el FC Barcelona o Pep Guardiola, no, ni mucho menos. Esta es una relación que viene de muy lejos y que fue dominada con maestría por las grandes dictaduras totalitarias. ¿Quién no recuerda los mundiales de Italia en 1934 y 1938 o de Argentina en 1978? Pero curiosamente a quien peor le salió lo de usar el deporte como propaganda fue a Adolf Hitler, y no solo por las Olimpiadas de Berlin y Jesse Owens, como ahora veremos. Por supuesto, hubo otros casos, pero ya los veremos en otro momento.

Esta historia empieza antes, mucho antes, y además lejos de Alemania. En 1903 nacía en Jihlava, ciudad checa dentro del Imperio Austro-Húngaro, hijo de un empobrecido herrero judío, Matthias Sindelar. Perteneciente a dos minorías dentro del Imperio, checo y judío, y a la clase obrera, poco podía indicar que el pequeño Matthias acabaría convirtiéndose en el mito en el que se convirtió. ¿Cómo fue esto posible? Gracias al fútbol.

Sindelar, debido a la necesidad que tenía su padre de buscarse la vida, se trasladó a Viena siendo muy joven y residió, como muchos otros de los recién llegados a la capital imperial, en el barrio obrero de Favoriten. Y fue en sus calles donde creció y empezó a darle patadas a un balón mientras a su alrededor el Imperio Austro-Húngaro perdía una guerra que jamás debió iniciar y se convertía en un pequeño país llamado Austria. Y fue tal su habilidad con el balón que con 15 años, una vez finalizada la guerra se uniría a la escuela del Hertha de Viena. Pero sería en el Austria Viena, al que llegó en 1924 con 21 años, donde se convirtió en leyenda.



Y no pudo hacerlo de mejor manera, bien es verdad que el Austria de Viena era el mejor equipo del país, pero con Sindelar al mando se convirtió en un vendaval imparable. Tres copas de Austria (1924, 1925 y 1926) y una Liga Austriaca (1926) y dos subcampeonatos (1924, 1925) llegarían a las vitrinas del club en aquellos años. Luego el equipo decayó y aunque aún levanto tres Copas en 1933, 1935 y 1936 el dominio no fue absoluto. Pero es que en realidad su carrera en clubes nos interesa poco, lo importante lo hizo en la selección.

Austria se había visto, tras la Primera Guerra Mundial, relevada al ostracismo. Sí, siempre se ha dicho que el trato de paz con Alemania fue duro, pero en realidad quien pago los platos rotos fue Austria. Privado de cualquier territorio que no fuera germánico, privado de su dinastía gobernante desde hacía siglos y privado de cualquier opción para recuperarse el país pasó de ser una potencia europea a un país insignificante. Y es aquí donde Sindelar ofreció su mayor servicio a su país.

Y es que en un momento donde la moral de la población estaba por los suelos la selección de fútbol de Austria se encargó de dar a sus compatriotas un motivo por los cuales sentirse orgullosos. Y es que en 1934 la selección austriaca se plantó en las semifinales del Mundial de Italia para perder frente a la anfitriona y posterior campeona en un partido “parcializado a favor de los locales”. Pero eso no fue todo, sino que en 1938 llegó el gran momento de Sindelar.

En aquel entonces las tensiones entre Austria y Alemania no habían hecho más que aumentar e incluso el partido nazi austriaco había ido tomando paulatinamente el poder en el país hasta que el 12 de marzo de 1938 se produjo el “Anschluss”, es decir, la unión de Austria con Alemania. Esto, como no, también afecto al fútbol y los futbolistas austriacos, que eran de un gran nivel, pasaron a competir bajo la bandera alemana y para celebrarlo se disputó en Viena un partido final en el que se enfrentaron ambos países el 12 de Abril de 1938.



Este partido, programado como una fiesta nazi y de hermanamiento entre ambos partidos estaba preparado para ser una victoria alemana, y es que aunque el nivel austriaco era superior nadie esperaba que los austriacos compitieran por el partido. Y así fue durante la primera parte, con Sindelar y sus compañeros jugando correctamente pero sin llegar a agujerear las redes alemanas; fallando incluso a propósito según algunas crónicas. Y con empate a cero se llegó al descanso, pero nada más salir de la caseta ocurrió algo inesperado, Austria inaugura el marcador con gol de Karl Sesta llevando la locura a las gradas del Prater de Viena. Y este fue el detonante del final de la carrera de Sindelar.

Cansado de tener que fallar para evitar herir la sensibilidad alemana Sindelar, no sin razón llamado “El Mozart del Fútbol”, decidió dejar de fallar a propósito; por lo que en la primera ocasión que tuvo no dudo en fusilar al portero alemán y subir el 2-0 al marcador. Pero si esto ya era un problema lo que ocurrió después lo acabo de condenar; Sindelar celebró el gol y en vez de levantar el brazo ante Hitler y la plana mayor nazi optó por bailar frente a ellos entre los aplausos de sus compatriotas. Acababa de firmar su sentencia de muerte.


Como es obvio jamás volvió a vestir los colores de Austria y ni siquiera de la selección alemana, que aun trató de reclutarlo para el Mundial de 1938, sin éxito. Quizá de haber aceptado su historia hubiera cambiado, pero no contento con eso siguió combatiendo al nazismo. Cuando tras la Noche de los Cristales Rotos empezó la persecución de los judíos Sindelar, que tenía ascendencia judía, no abandonó a sus amigos hebreos sino que siguió manteniendo el contacto con ellos, protegiéndoles o dándoles empleo si lo necesitaban. Esto terminó por condenarle ante los invasores de su país. El dia 23 de Enero de 1939 Sindelar y su novia, Maria Castagnola, morían en su casa debido a una intoxicación por monóxido de carbono procedente de una estufa.

O como mínimo eso decía la versión oficial, pero como es obvio habían sido asesinados por la Gestapo. Curiosamente esta versión acabó siendo un error propagandístico nazi, que parecía no tener suerte cuando de atacar a Sindelar se trataba. Una muerte por asesinato, o por suicidio, privaba al muerto de un funeral de estado. Pero un accidente no lo hacía. En su último adiós Matthias Sindelar reunió en Viena a 40.000 personas, todos compatriotas henchidos de orgullo, y no precisamente por lo que “El Mozart del Fútbol” era capaz de hacer con un balón.

A principios del S. XXI Sindelar fue elegido por los austriacos como el “Mejor deportista austriaco del S. XX”, por delante de mitos como Hermann Maier (Medallista Olímpico de Esquí) o Nicki Lauda (tres veces campeón del mundo de F1). Y es que no todo son logros deportivos…


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Jugar al otro lado de la frontera


Decía el otro día Javier Tebas que si Catalunya se independizaba los equipos de dicha comunidad no podrían seguir compitiendo en la Liga Española de Futbol. Lo curioso es que lo dijo como si fuera algo importantísimo, algo básico, algo muy a considerar por los catalanes antes de ir a votar el 27S… Tranquilo Javier, la gente, aunque futbolera, no dejara de ser independista por miedo a dejar de jugar en tu liga; esto es más grande que el tinglado que tienes montado.

Este artículo, pese al inicio, no va a tratar de las declaraciones de este energúmeno. Como buen ex miembro de la organización fascista “Fuerza Nueva” no esperaba otra declaración que el odio irracional a todo lo que suene a democracia y a “romper España”. Y es que el encargado de destrozar la LFP no merece ningún respeto para mí. Además, hay algo contradictorio en sus declaraciones, tras años basando su negocio en un duopolio enorme que absorbe todo, ¿Qué ocurrirá se el Barça desaparece del juego? Dominación absoluta del Real Madrid e interés nulo por la competición. Sinceramente, no me creo que la LFP expulse a los equipos catalanes, son la base del negocio. Y antes que facha Tebas es un pesetero.

Por tanto, la pregunta que surge es obvia. ¿En caso de independencia ves posible que los equipos catalanes jueguen en España? Si, lo veo. Por dos motivos básicos, por un lado ya se han planteado ideas para crear ligas más competitivas superando fronteras, como la entrada de Rangers y Celtic en la Premier, la integración de los tres grandes de Portugal en la liga española o la creación de una “Liga del BeNeLux” con equipos holandeses, belgas y luxemburgueses. El otro motivo, más obvio aun, es que lo de ver a equipos jugando en otros países dista de ser extraño.

Equipos de países pequeños:

Andorra, Mónaco, San Marino, Liechtenstein y otros pequeños países de Europa tienen a equipos que compiten en las ligas de otros países mayores que ellos, incluso teniendo una liga propia como el caso de San Marino o Andorra.  El caso más claro es el del Mónaco, que juega en la primera división francesa, pero hay más, como el FC Andorra (no confundir con el Andorra CF, que es un equipo de Teruel) que compite en estos momentos en las regionales catalanas pero alcanzo la Segunda B no hace tantos años, el San Marino Calcio, que compite en la Serie D italiana. El caso de Liechtenstein es aún más extraño, ya que hasta siete equipos compiten en Suiza, siendo el FC Vaduz el más importante de ellos.

El San Marino Calcio disputa sus partidos en Italia


Los galeses en Inglaterra:

Gales tiene liga propia desde 1992, pese a ello los equipos más importantes del país siguen compitiendo en el Sistema de Ligas Inglés, como ya hacían anteriormente. Los más conocidos son el Swansea y el Cardiff City, que están en Premier League y Championship respectivamente, pero hay otros como el Caernarfon Town, Colwyn Bay, Merthyr Tydfil, Newport County, Newtown y Wrexham que compiten en las divisiones inferiores inglesas ya que se negaron a integrarse en el sistema galés en 1992. Eso sí, este sistema ha dado lugar a cosas raras ya que por ejemplo antes de la existencia de la liga era posible para estos equipos competir en la Copa de Gales y si ganaban, competir en Europa, enviando el futbol inglés a más representantes de los esperados, y no solo eso, sino que algunos equipos ingleses cercanos a la frontera podían hacerlo, siendo el Hereford, el Tranmere Rovers o el Bristol Rovers campeones de Gales.

Los casos de las franquicias:

También podemos encontrar equipos extranjeros compitiendo en las nuevas ligas que se han creado en los últimos años en Australia y Estados Unidos. Y es que aunque la MLS y la A-League están pensadas para equipos de dichas nacionalidad podemos encontrar a canadienses y neozelandeses compitiendo en ellas. ¿El motivo? Que el nivel del fútbol en sus países es bajo comparado con sus vecinos, es por ello que Montreal Impact!, Toronto FC, Vancouver Whitecaps y Wellington Phoenix compiten al otro lado de la frontera.



La Unió Esportiva Bossòst:

Este caso nos toca de cerca, y es que aunque la gran mayoría lo desconoce hay un equipo español defendiendo el honor patrio en el sistema de ligas francés. Y no, no es porque les guste joder a los franceses por puro patriotismo, sino que es mucho más cómodo competir al otro lado de la frontera. Y es que enclavado en el Valle de Arán, donde hace unos años era posible pasarse los seis meses de invierno aislados de España, la geografía dicta que sea mucho más sencillo para este equipo de Lleida competir al otro lado de la frontera. Y con cierto éxito además, distintos trofeos regionales adornan sus vitrinas, demostrando que lo de ganar a los franceses en su casa no es patrimonio exclusivo de Pau Gasol.

La huida del Derry City:

Seguramente este sea el caso más duro de todos los relatados en este artículo. Este equipo de la ciudad de Derry (o Londonderry según quien la nombre) situada en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte ha vivido en su propia piel todos los conflictos derivados de esta situación. Y es que la ciudad, la segunda de Irlanda de Norte y la cuarta de la isla tras Dublín, Belfast y Cork, está literalmente dividida entre unionistas y republicanos; ya que el rio Foyle divide los barrios católicos de los protestantes. Esto, como era de esperar, acabó afectando al equipo de la ciudad. A principios de los años setenta la situación se hizo insostenible y se produjeron casos de violencia tanto en los alrededores de su estadio como en los desplazamientos; esto hizo que en 1971 se les obligará a jugar en Coleraine, ciudad a 30 millas de Derry y de mayoría unionista. La medida acabó obligando al equipo a abandonar la Liga Norirlandesa en 1972, cuando sus quejas por el descenso de los ingresos y su petición para volver a jugar en Derry fueron ignoradas y denegadas. Esto llevó al club a años de competir solo en competiciones locales hasta que en 1985 se logró que la FIFA les diera permiso para unirse a la Liga de Irlanda, donde por ideales y convicciones no tenían problemas para competir. Y ahí siguen en estos momentos, con cierto éxito además, ya que dos ligas y cinco copas adornan sus vitrinas.

Entrada a Free Derry, la zona de Derry que no reconoce la soberanía británica

Y estos son solo algunos ejemplos, seguramente habrá más que en estos momentos desconozco, sirva solo para demostrar que es posible seguir jugando en una liga sin pertenecer al país. ¿Qué creo que ocurrirá? En realidad no lo sé, pero pienso que la LFP tiene poco que ganar con una salida del FC Barcelona de la Liga, sobretodo porque han basado su modelo de crecimiento en una rivalidad que desaparecería por completo.

martes, 15 de septiembre de 2015

Media entrada en Mestalla


Era de esperar, solo habrá media entrada en Mestalla mañana. Y  eso que será un día importante para la institución, que regresa a la máxima competición europea tras unos años de ausencia obligada debido a los malos resultados deportivos cosechados en la Liga. Y si, lo digo claramente, vuelve hoy, lo del Mónaco solo fue una previa.

Por supuesto, que haya solo alrededor de 25.000 personas en Mestalla es un problema, en primer lugar económico (no voy a entrar en si el dinero de los abonos está fijado por contrato o no) ya que no llegar a lo esperado puede obligar a tener que recortar gastos en otras parcelas. O que no ocurra a nada, ya que por fin Lim va a invertir de verdad en el equipo y esa parte puede quedar cubierta por dicha inversión. Otro problema, que sí que puede tener una solución más difícil, es de imagen. En unos momentos en los cuales el Valencia no para de buscar, o eso espero, un main sponsor, que en televisión se vea un estadio medio vacío en plena competición continental no ofrece una buena impresión, ni mucho menos.

Y como siempre, ante un problema, en Valencia se han levantado distintas voces, buscando culpables, que es lo que gusta, y en el menor de los casos buscando una solución. Y eso que  la solución a este problema es difícil. Y no, no comparto la idea de que la solución pase por una posible bajada de precios de los abonos de Champions, si, por supuesto, eso aumentaría la entrada, pero el problema no está ahí. Incluso si se regalaran las entradas habría gente que no se acercaría al campo. ¿Motivos? Ahora me explico.

La diferencia entre un campo que acoge a 45.000 personas un sábado y a 23.000 un miércoles no hay que buscarla en el precio. Sino en otras cuestiones. Por supuesto, atizar a Lim por subir los precios (aunque estuviera ya acordado por contrato) es una oportunidad tan buena que es difícil de desaprovechar para algunos, que no han seguido en su análisis. Y es que el principal problema que impide llenar Mestalla cuando hay Champions es que es entre semana.

Igual que es difícil llenar un estadio para un partido de liga en lunes es difícil hacerlo en miércoles para jugar Liga de Campeones, y es que el prestigio de la competición puede arrastrar a gente al campo, por supuesto, pero lo hará en cuartos de final, no en estos momentos. Gran parte de la afición del Valencia que acude a Mestalla es de los pueblos de alrededor, y llegar a un partido que se juega a las 20:45 si se tiene una jornada laboral común exige un esfuerzo enorme. A ello hay que sumarle el regreso tras el partido a casa en un dia donde hay que madrugar la mañana siguiente.

Si se le suma, como es el caso, un grupo con bastante poco interés y equipos que no mueven masas el resultado es el que se ha visto. 23.000 espectadores. Y si, la política de precios no ha sido la mejor, ni mucho menos, pero también hay que tener en cuenta otras cosas; demasiado esfuerzo para un partido que, en el fondo, no es tan llamativo. Y bueno, hubo gente que se gastó 150€ en ir a Mónaco a animar al equipo… Así que tampoco serán para tanto los precios.

Veremos como si el equipo llega a fases finales Mestalla se llenara, sean cuales sean los precios.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Hacer temblar los cimientos del Calcio


Si hay algo que ha sacudido al Calcio este verano ha sido el ascenso a la Serie A, la elite del sistema de ligas transalpino, de un modesto entre los modestos, el Carpi F.C. 1909. Y es que este año la liga italiana se ha sumado a la moda ya iniciada por otros campeonatos, como el inglés con el Bournemouth o el español con el Éibar, de acoger a un modesto, pero a un modesto de verdad, en su seno.

La pequeña ciudad de Carpi de poco más de 60.000 habitantes y situada en la Emilia-Romaña verá este año pasear por su vetusto y coqueto Sandro Cabassi a clubes de la importancia de la Juventus, el Milán o el Inter en una temporada para soñar y quién sabe si algo más. Aunque sobre el papel sus 100.000€ para fichajes y sus 2,5M€ en sueldos dejan poco espacio para la sorpresa, aunque tampoco nadie esperaba que el año pasado ascendiera desde la Serie B, por encima de históricos del Calcio como el AS Bari, el Livorno o el Catania, que seguirán compitiendo en el segundo escalón un año más.


Y es que la base de este ascenso hay que encontrarla en el banquillo, en Fabrizio Castori, un entrenador que a sus 61 años va a debutar en la máxima división italiana tras haber recorrido, en sus más de treinta años de carrera, todos los escalones de la pirámide del fútbol italiano. Por tanto este ascenso es un gran premio para un entrenador que ha hecho de sus habilidades y su carácter la base de un Carpi que ha sorprendido a propios y a extraños desde su llegada al equipo en 2014, logrando el ascenso como campeón a la Serie A.

Castori es una “Back to basics” dentro de un fútbol que parece haber perdido el norte, lejos quedan ya los días de dominio europeo de principios de siglo y aquella final italiana entre Juventus y Milán en 2003. Con ideas tan sencillas y típicas como el orden defensivo y una buena salida a la contra su Carpi, sin excesivas florituras, se ha convertido en un equipo complicado de ganar y seguro que a más de un equipo de la Serie A le costará horrores sumar puntos en el Sandro Cabassi, su 22% de posesión media pese a ser el mejor equipo de la Serie B.



El problema que hay con el ascenso del Carpi es que parece que la llegada de un equipo tan modesto y con una idea de fútbol tan conservadora ha molestado a más de uno, como al presidente de la Lazio, Claudio Lotito, que dijo que si el Carpi ascendiera la Serie A sería una mierda. Así de claro, sin cortapisas. El problema, según Lotito, es que el ascenso de equipos modestos a la primera división reducirá el interés de las televisiones por el producto futbolístico y por tanto los ingresos derivados de dicho interés.

¿Ha preocupado esto al Carpi? Pues no demasiado… A esta banda de locos poco les importan las críticas, como bien opina Castori: “¿Fútbol espectáculo? ¿Qué es eso del fútbol espectáculo? Para mí el espectáculo es velocidad y marcar rápido. Mi idea de fútbol cambia en función de los jugadores que tengo, el entrenador es como un sastre que tiene que coser un traje con las telas que tiene. Eso hago. Mi equipo juega un fútbol adecuado a las características de los futbolistas. Hay mucha palabrería... Pero lo que cuenta son los resultados y ganar.”

Y esos resultados por ahora no están siendo malos, con 3 puntos tras dos partidos no se puede decir que el Carpi esté sufriendo en exceso en su llegada a la Serie A, donde ha ganado al Genoa de visitante 0-2 para luego perder frente al Nápoles por solo un 2-1 también como visitante. Falta mucho hasta el final, por supuesto, pero para un romántico como yo la permanencia del Carpi en la Serie A sería una gran noticia, por mucho que moleste.

domingo, 16 de agosto de 2015

Y lo peor no son los 40 millones...


Al Valencia” ultra profesional y dirigido como una empresa” que se nos vendió con la llegada de Lim se le empiezan a ver las costuras. El Valencia prometido tras años vagando por el desierto no deja de ser muy parecido al desierto del cual procedimos, cual pueblo de Israel el valencianismo ha abandonado el desierto egipcio para llegar a Palestina, que viene a ser más desierto, solo que algo más al norte y sin tener que ser esclavos del Faraón, o de Bankia, según el caso.

Y es que el problema no es Otamendi, ni los 40 millones, ni la llegada de Mangala cedido en forma de parche, ni las sumas y restas que queramos hacerle a la cifra para hacerla aparecer el respetable. El problema es que el discurso del Valencia profesional y trabajador que se nos vendia, la gestión del S. XXI que llegaba de la mano de Peter Lim, se ha derrumbado como un castillo de naipes a la primera llegada de una oferta seria por algún activo del equipo.

Me explico. El problema no es que Otamendi tenga que salir, ni siquiera el malo en estos momentos es el argentino. Es lícito que Nicolás mire por sí mismo y busque una mejora profesional, que no es solo económica, recordemos que se va al Manchester City, favorito para la Premier. La cuestión es que como institución el Valencia ha perdido algo más que un buen central y 10 millones de euros en la operación.

Has empezado por perder prestigio, tras gritar a los siete mares que el jugador solo saldrá por 50M, aunque ahora algunos hablen de una mala traducción a Lay Hoon… La verdad es que si llevas tres meses defendiendo que tu posición es la que es y que el jugador solo saldrá si se paga la cláusula vender por debajo de dicho valor, aunque la venta sea más que correcta a nivel económico, es una bajada de pantalones. Y no ante el City, sino ante el propio jugador que ha jugado sus cartas mejor que tú.

Y Otamendi ha jugado sus cartas mejor que tu porque ha sabido jugar con los nervios del club y con lo mucho que el Valencia se juega frente al Mónaco. A solo tres días de jugarte la vida su presión para no jugar la previa ha funcionado ante el miedo del equipo a verse sin central top en el partido más importante de la temporada.  Pero que el jugador te la juegue de esa manera es culpa tuya, no de nadie más. No prever que esto podía ocurrir y tener maneras de solucionarlo, desde la llegada de otro central antes de la salida de Otamendi hasta haber realizado la operación hace un mes es un error tremendo. ¿Dónde está el profesionalismo que nos vendían? Porque a mí esto me sigue oliendo a salto de mata y gestión de casal fallero.

Y que no nos cuenten milongas de que no era posible tener cerrado un refuerzo antes de la salida de Otamendi. Lim el año pasado avanzo 100M para fichar, aunque al final fueran para fichar jugadores con los cuales su amigo Mendes gana dinero, así que no me creo que este año no fuera posible avanzar el coste de un jugador y recuperarlo cuando el Valencia vendiera a Otamendi. No es lo mismo negociar con Garay en la plantilla que con Vezo, sin querer menospreciar al portugués.

Mención aparte merece la gestión de los tiempos. Has tenido un mes y medio para hacer las cosas bien y haber sacado a Otamendi del equipo sin problemas y con rapidez. Tanta espera solo tendría sentido por dos motivos: la continuidad del argentino o la salida por la cláusula. Esperar tanto tiempo para acabar vendiéndolo como se ha vendido no es más que un error. A falta de tres días para la previa te ves sin tu mejor jugador y lo que es peor, sigues crispando el ambiente.

Resumiendo, la cuestión al final no es la venta o no de Otamendi, la cuestión es que todo lo que rodea a la operación nos indica que el equipo sigue gestionándose como hace unos años. Todo el buen hacer de la época de Salvo y Rufete, con una planificación seria y las cosas pensadas y reflexionadas ha dado lugar a una gestión de improvisación y reacción a problemas, sin verlos venir. Y todo esto es peor que la salida de Otamendi, porque con Mathieu y sus 20 millones tenía la seguridad que se invertiría con cabeza, en estos momentos, tengo mis dudas. ¿Tenéis controlados que jugadores tiene Mendes por ahí para empaquetarnos por ese dinero? Daros prisa, que nos coge el toro.

lunes, 10 de agosto de 2015

Nuno se ha creado un problema


Lo reconozco, no me gusta Nuno, pero no es algo que venga de nuevo, no me gustaba desde un principio ni jamás consideré que tuviera nivel para entrenar al Valencia. Lo siento, una final de la Taça de Portugal con el Rio Ave no es un merito suficiente para entrenar en Mestalla. Aunque bueno, todos sabemos que los méritos de Nuno hay que buscarlos en sus contactos y su buena relación con Mendes y no sobre el césped.

Por supuesto, el odio a Nuno en la afición, y la pitada del otro día no tienen que ver con su falta de méritos para entrenar al equipo, sino que esta relacionado con todos los problemas relacionados con la salida de Rufete y Salvo del equipo. Este es el primer error estratégico de Nuno, no supo valorar a quien podría ponerse en contra con su ofensiva contra ellos, porque seamos sinceros, el apoyo de Mendes y Lim servirá de poco si Mestalla dicta sentencia (y parece que ya lo ha hecho) contra el entrenador portugués.

Por supuesto, si el balón entra y el equipo empieza a ganar partidos lo que Nuno hiciera o dejará de hacer nos va a importar mucho menos, como mínimo a una gran mayoría, siempre habrá gente que no perdonará lo del verano, pero bueno, hay gente que sigue añorando a Quique Sánchez Flores… El problema, es que el balón parece que no tiene mucho interés de ayudar al portugués y el equipo en vez de evolucionar, como era de esperar tras un año más con el mismo bloque, ha involucionado, y esto si que es criticable.

Eso si, también puede ser que esta involución no sea real. Le leí el sábado en Twitter a @Consensador una reflexión que me parece muy interesante, así que procedo a compartirla con vosotros: “En los resultados del año pasado de Nuno para mi hubo mucho humo, poco juego y mucha suerte.” Esto es algo que también hay que valorar de cara a lo que nos ha ofrecido al pretemporada, quizá el año pasado se logró el objetivo (de milagro y sufriendo como perros contra un descendido, no lo olvidemos) pero ni mucho menos las sensaciones fueron las mejores. Que si, que pasado un tiempo quedan los resultados y no las sensaciones, pero es algo que hay que tener en cuenta.

Creo que los pitos a Nuno del sábado no están justificados, aunque reconozco que le pite, pero lo hice por lo explicado arriba, como también pite a Emery en su momento, Nuno no me gusta como entrenador, creo que no merece estar aquí y que el proyecto que Lim desea realizar estaría mejor en manos de alguien con un mayor bagaje y experiencia. El problema con la pitada del sábado es que no tiene nada que ver con sus habilidades, sino simplemente con su ataque a dos baluartes de la afición como Salvo y Rufete.

Y ese es el problema, que el análisis se queda ahí, parece que para algunos medios, sobretodo los que escuche tras la presentación, lo más importante sigue siendo la salida de ellos dos y no el juego del equipo. El Valencia necesita volver a focalizarse en el juego, en el césped, y empezar a ver que falla sobre él y porque la Roma te paso por encima. Veo muchas críticas a Nuno pero ninguna centrada en el futbol, que es por lo que debemos valorarlo.

Yo salí de Mestalla con muchas dudas, sinceramente, sobre el juego del equipo. Os dejo algunas, porque creo que es algo que hay que analizar. La primera es Enzo Pérez, ¿Qué aporta al equipo? ¿Qué le ve Nuno? No entiendo su entrada en el equipo titular en detrimento de Javi Fuego. El equipo, sin el asturiano, tiene menos equilibrio, se parte y defiende peor. Entiendo que Enzo costó lo que costó y hay que justificar su fichaje, pero si no sirve para jugar debe quedarse fuera. La segunda esta relacionada con el ataque, ¿Tenemos algún argumento ofensivo más allá de los centros al área? El sábado, quitando momentos aislados en algunos contraataques, cuando el Valencia atacaba en estático se limitaba a abrir el balón a un costado y centrarlo buscando la cabeza de un Paco Alcacer que es muy bueno, pero que dista de ser un baluarte aéreo. ¿No hay nada más? ¿Este es todo el futbol que es capaz de desplegar el Valencia? Y muchos más problemas que tiene un equipo donde el único que demostró algo y rindió es Otamendi, alguien que seguramente no empezará la Liga en Mestalla (que ojalá que lo haga) y al que la mitad de la afición le tiene tirria por hacer algo tan legitimo como querer ganar más dinero por su trabajo.



Creo que el Valencia tiene problemas, graves, a nivel de juego, y que nos jugamos la vida en solo nueve días. Creo que el análisis ha de ir más allá de lo extradeportivo y focalizarnos en el césped. Tampoco concuerdo con el discurso que parece afirmar que ver problemas en el Valencia es ser un mal valencianista y criticarlos es poco más que ser el diablo. Pero, pese a ello, los arboles no dejarán ver el bosque y se seguirá dando vueltas a lo mismo una y otra vez.

Y es que Nuno se ha creado el solo un problema, se ha puesto en contra de la afición por unos motivos completamente extradeportivos y que le complicarán su año en el banquillo de Mestalla. Pero no debe quedarse en ello, debe ir más allá, debe buscar el amor de Mestalla en los resultados, y no parece que vaya a ser capaz de conseguirlo. No estar en el sorteo de Champions a finales de mes será una hecatombe que marcará la temporada, y creo que es una opción más que plausible viendo el juego del equipo. Y esto es culpa de Nuno, este es su principal defecto, aunque tonterías como las de Salvo y Rufete sean las que se le echen en cara.


Y fichemos algo, por dios, antes de que acabe el día, no sea cosa que el Mónaco al final nos eche y nos lamentemos toda la temporada.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Lucarelli, conciencia de clase en Livorno


Hablar de Cristiano Lucarelli es, en mi caso, hablar de una serie de sentimientos enfrentados. Lucarelli entró en mi vida, como la de muchos otros, en 1998, cuando de la mano de Claudio Ranieri llegaba al Valencia para convertirse en el primero de los muchos jugadores italianos que el entrenador traería al club en sus dos etapas. Jugadores que, quitando Moretti y una buena temporada de Di Vaio, jamás llegaron a adaptarse a la Liga ni a demostrar lo que si que habían demostrado en el Calcio.
Lucarelli, como Corradi, que llegaría en la segunda etapa de Ranieri en Valencia, era un delantero tanque, grande y dominante, y que había demostrado calidad en el Calcio, sobretodo en la Serie B. Era una apuesta de futuro, y parecía que pudiera triunfar, pero su aventura española solo duro un año y es que en un equipo que vivía de rapidez y balones largos para que corriera el Piojo López no tenía sitio. Pero si algo tuvo bueno su estancia en Valencia, además de la conquista de una Copa del Rey, es que le abrió las puertas de la Serie A en su país.
Su marcha hizo que me olvidará de él y la verdad es que le perdí la pista hasta pasados unos años. Su fracaso en Valencia me hizo creer que era un futbolista flojo y como si fuera el “Playboy Tavano” se convirtió en otro italiano que nos habían colado. Pero la historia de Lucarelli va más allá. Tras su salida del Valencia jugó cuatro temporadas en la Serie A repartidas entre Lecce y Torino, con buenas cifras goleadoras, hasta que en 2004 pasó de ser un buen delantero a ser un mito.
En 2004 Lucarelli cambió de equipo y ficho por el Livorno. Pero esto no era un traspaso más, era un traspaso a su ciudad, volvía al Livorno. No solo era importante porque Lucarelli volvía a casa, sino porque lo hacia a un equipo que acababa de ascender a Serie B. Esto es importante, tras destacar durante cuatro años en la primera división y tener la oportunidad de optar por un gran contrato Lucarelli decidió renunciar a ello y volver al equipo de su ciudad para competir en segunda división. ¿Los motivos? Más abajo.
Livorno es una ciudad italiana situada en la Toscana, en la costa del Mar de Liguria, a la sombra de ciudades más grandes e importantes como Pisa y Florencia. Su economía se basa en su puerto, que es uno de los mayores de Italia, y le da su apariencia de ciudad industrial, y lo mas importante, ciudad combativa. Es en Livorno donde nace, por ejemplo, el Partido Comunista Italiano, y esto ha pasado, como no, a su equipo. Ya lo dicen Los Chikos del Maiz, “Marxista como Pasolini y las gradas del Livorno.” Así que, en 2004, Lucarelli renunció a dinero y un gran contrato para volver al equipo de su ciudad y que, además, compartía sus ideales.
Hijo de un estibador del puerto de la ciudad y comprometido políticamente su llegada al equipo le convirtió en un ídolo de la grada. Pasó cuatro temporadas en el equipo, marcó 92 goles, ascendió a la Serie A, se clasificó para la Copa de la UEFA y por el camino aun le dio tiempo a ser Capocannoniere del Calcio en la 2004/2005 con 24 goles. Todo eso siendo capitán del equipo y colaborando en la gran mayoría de las iniciativas populares de su ciudad, apoyando a organizaciones obreras o a huelgas de trabajadores.
Finalmente en 2008 se marchó a Ucrania, al Shakhtar Donetsk, donde su carrera ya fue cuesta abajo, pero pese a todo siguió colaborando con Livorno (donde volvió en 2009) y dedicó la mitad de su sueldo a apoyar distintas organizaciones en su ciudad, como un periódico local para evitar que cerrará y despidiera a sus trabajadores, y a seguir en la lucha. Para los que amamos el futbol romántico y creemos que es algo más que dinero la vuelta de Lucarelli a su casa y su renuncia a cobrar más en otro equipo para vestir los colores que siente y ama es algo digno de elogio. Y si a ello le sumamos una conciencia de clase como la suya y una implicación completa en la mejora de la vida de sus conciudadanos más aun.
A día de hoy, entrenador del Pistoiese, en las regionales italianas, sigue siendo un asiduo a la grada del Livorno y sigue estando implicado en la vida de su ciudad y su comunidad. Siendo fiel a las ideas y principios en los que cree. Un verdadero futbolista implicado, algo digno de admirar en un mundo de cabezas huecas donde lo más importante es el peinado que lucirán o su nuevo tatuaje.
Gracias Lucarelli.

martes, 30 de junio de 2015

Pisotear el escudo


¿Es el título de esta entrada excesivamente duro? Puede. ¿Me importa lo más mínimo? No. Este es mi blog y aquí pongo los títulos que me gustan ya que, en esta casa, aun mando yo. Aunque bueno, quizá lo de mandar y no mandar sea en estos momentos un tema peliagudo en Valencia, pero bueno…

Al tema. Voy a hablar del tema estrella de la temporada, de la gran noticia de lo que llevamos de verano, futbolísticamente hablando, en la capital del Turia: el fichaje, o no, o lo que sea, de Rodrigo Caio. Y ojo, no voy a hablar de su calidad, que resumiré en que, en mi opinión, no sirve para el Valencia y lo mejor que ha pasado es que finalmente no haya venido. Sino que este artículo va a tratar de otra cosa. Va a tratar del ridículo que ha hecho el club desde que se anunció su fichaje hace diez días.

El problema es que esto no viene de hace 10 días, el problema es que esto viene de hace un año, desde el mismo momento en que Peter Lim, que aún no era dueño del Valencia pero ya hacía y deshacía a su antojo, coloco como entrenador del equipo a Nuno Espirito Santo. Decisión más o menos criticable, pero licita, en el fondo quien se juega su dinero (O eso quieren hacernos creer) es el de Singapur. El problema de esta decisión es que se tomó sin importar lo que había en Valencia y ninguneando a un equipo que llevaba trabajando en el equipo un año y que había permitido a Peter Lim llegar a ser el dueño del club. Y lo más grave de todo, se creó una bicefalia que acabaría rompiendo el club en dos.

Pero donde realmente se fraguo el problema fue en Enero, la renovación de Nunosin ni siquiera cumplir objetivos y dándole poder en una parcela que ya tenía dueño, como era la confección deportiva, aumento esa sensación de bicefalia que acabó por explotar con el fichaje de Caio.

Y llegamos al punto álgido, el fichaje de Rodrigo Caio. Un fichaje que ha sido un despropósito desde el principio y que olía mal desde lejos, pero en realidad este no ha sido el problema, sino que ha hecho que por fin lo que se venía cociendo desde hacía meses acabará estallando, dinamitando de paso la planificación deportiva del equipo. La falsa paz que se vivía entre Nuno y sus “superiores” se rompió con la llegada de un refuerzo que nadie conocía, y que además venia de la mano de ese ser que parece controlar el futbol mundial: Jorge Mendes.

A partir de aquí nada se ha hecho a derechas. Para empezar la reacción por parte de Salvo y Rufete ante la llegada del jugador fue egoísta y desmesurada, sin mirar por el interés del club. Inmediatamente salto a las ondas como se había realizado el fichaje y la falta de lealtad de Nuno. Una actitud despreciable, sí, pero que debería haberse solucionado de puertas hacia dentro. Y eso no fue más que el principio. Guerra en las ondas, guerra en la afición, vuelta a las trincheras y recuerdos de aquella guerra Carboni-Quique que tanto daño hizo al Valencianismo.

Aunque el esperpento, lejos de terminarse, aún no había alcanzado el punto culmen. Lo de la tarde de ayer ya fue, con perdón, acojonante. Tras echarse atrás el fichaje de Caio, tres revisiones mediante, debido a problemas médicos empezó una guerra que ha terminado hoy con la marcha de Salvo, Rufete, Ayala y el resto de la estructura deportiva del club. Pero el problema no es ese, el problema es que durante todo este tiempo el prestigio del club no ha hecho otra cosa que caer y la fama de “casa de los líos” vuelve a planear sobre Mestalla tras unos meses de tranquilidad.



Y ojo, aquí no hay ni buenos ni malos. Ni unos ni otros han estado al nivel que se espera de una institución como el Valencia C.F. Es lo que tienen las luchas de poder, que poco importa para conseguir el objetivo. Y da igual quien gane, porque al final, quien pierde es el Valencia, que ha visto como toda su estructura deportiva salta por los aires en pleno periodo de fichajes y a solo mes y medio de jugarse la vida en la previa de Champions. Más de uno debería hacérselo mirar.

Eso sí, no me gustaría marcharme sin dejar algunas reflexiones que creo que son interesantes. De todo esto se puede hacer algo bueno si por fin se aclara quien es quien en el Valencia y quien toma las decisiones. Si va a ser Jorge Mendes el encargado de la parcela deportiva del equipo, que lo digan, si vamos a convertirnos en otro juguete en manos del portugués la afición merecería saberlo. Simplemente hay que aclarar las cosas. Aunque no interesa, porque con junto al poder llegaría la responsabilidad, y eso es algo que no casa con Mendes. Pero bueno, que no se engañen, la gente no es tonta, sabe quién está detrás de la planificación deportiva, si las cosas no salen, como siempre, se mirará al banquillo. Porque esto es futbol y aquí mandan los resultados.
                                                               
Y si sigue sin funcionar se mirara al palco, aunque el dueño del club no esté ahí y prefiera seguir sin pisar Mestalla. Esto no es una empresa al uso, señor Lim, esto no es un negocio. Dirigir un equipo no es como desembolsar un pastón por los derechos de imagen de Cristiano Ronaldo. Aquí, además de cuadrar los números la pelota debe entrar. Veo licito que haga negocio, veo licito que su amigo Mendes haga negocio, pero asegúrese que la pelota entre o tendrá problemas, porque ahora todo es responsabilidad suya y de la pareja de portugueses a quien ha dado mando en plaza. Los favores a Mendes, con su dinero, dejemos los Caios para el Atlético, que en Madrid estan más acostumbrados.