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martes, 27 de octubre de 2015

Mickey Mouse, la evolución de un icono del cine



Hoy llega una entrada completamente diferente, y es algo a lo que nos vamos a tener que ir acostumbrando, hoy no soy yo el que escribe el artículo, sino alguien que conozco. Es algo que me gustaría que fuera convirtiéndose en algo si no común, corriente, ya que me gustaría dar voz en esta caja de sastre a distintas personas que conozco y que deseen expresarse aquí. El primer turno es, como no, para @OlgaBallester92 y su análisis sobre Mickey Mouse.

Introducción


En este articulo se habla sobre la evolución de un personaje muy famoso llamado Mickey Mouse empezando por la fecha de su creación hasta la actualidad.  Se repasarán los cambios que sufrirá este icono a lo largo de su historia y también se mencionarán sus mayores logros.

1928


El primer Mickey Mouse sale a la luz al final de los años 20, personaje que un joven Walt Disney se vio obligado a crear tras perder los derechos de un personaje anterior, en este caso un conejo llamado Oswald. Por tanto Mickey esta basado, en parte, en él. Su debut en la gran pantalla llego de la mano del corto “Steamboat Willie”. Este primer Mickey se caracterizaba por ser mucho más delgado que los posteriores, iba descalzo y sus pantalones eran celestes en vez de rojos y además tenían botones, aunque en la pantalla no era posible apreciarlo debido a las limitaciones técnicas en cuanto al color de la época.



En estos momentos, por supuesto, Mickey Mouse era solo uno de los personajes de su creador, Walt Disney, y aun no estaba considerado el icono que es en la actualidad, rango que iria adquiriendo con el paso del tiempo debido al éxito que sus historias alcanzaron; para acabar convirtiéndose en el icono de toda una manera de hacer cine; y de la empresa que fundó su creador.

Por tanto partimos de un personaje sencillo, que simplemente viene a rellenar el hueco dejado por otro anterior, Oswald, (se parecen mucho, su gran diferencia son las orejas, puntiagudas unas, redondeadas las otras) y así lo demuestra su grafismo y su sencillez, si lo comparamos con otros Mickeys que veremos más adelante, cuando ya se haya convertido en el buque insignia de Disney.

Década de los 30


El primer cambio de Mickey Mouse a nivel gráfico viene poco tiempo después de su creación, cuando el gran éxito del corto “Steamboat Willie” se ha hecho patente y el que iba a ser un mero personaje más empieza a crecer en importancia dentro del universo de Walt Disney. Es más, podemos referirnos a la década de los 30 como la época dorada del ratón, cuando de su mano Disney empezó a convertirse en la empresa que controlaría la industria durante casi un siglo. Sin ir más lejos más de 120 cortos de Mickey Mouse fueron realizados durante esa época. No hay que olvidar que fue en 1932 cuando la Academia del Cine premio a Walt Disney con el Oscar por la creación de Mickey Mouse.



Durante todos estos cortos el aspecto de Mickey Mouse empezó a cambiar ligeramente y a adaptarse a su nuevo estatus de estrella, es en este momento cuando aparecen por primera vez los guantes blancos y las botas amarillas, lo que les dará un aspecto ligeramente más semejante al actual si lo comparamos con el que lucía durante “Steamboat Willie”.

1940, el Mickey de Fantasía


La década de los 30 había empezado con un Mickey en auge, pero su importancia se había reducido con el paso de los años debido al auge de los largometrajes frente a los cortos que el ratón solía protagonizar. En 1940 esto se había convertido en una realidad y otros personajes más manejables y que daban mucho más juego para inventar historias largas, como el Pato Donald o Goofy, ganaron en importancia y rentabilidad dentro de la compañía. Pero este decaer de Mickey fue el que posibilitó su gran salto de personaje a icono de Disney.

Y es que el cariño que Walt Disney profesaba a Mickey Mouse le hizo crear para él un gran largometraje, que lo coronaria en el firmamento del cine clásico como si se tratará de cualquier otro de los actores de carne y hueso de la Época Dorada de Hollywood. Hablamos, como no, de Fantasía. Este largometraje, el segundo que realizaba Walt Disney tras Blancanieves y los Siete Enanitos, fue creado como una película experimental y completamente muda, donde solo se escuchaba la voz de Mickey Mouse, ya que la importancia radicaba en la música que acompañaba a la película. Y es que ocho piezas de música clásica suenan durante la película acompañando las distintas acciones que va realizando el protagonista.

El Mickey Mouse de Fantasía incluye nuevos elementos y cambios respecto a sus predecesores. Es el primero que cuenta con color en la cara y las manos, pasamos de una piel color blanca a una piel color carne, que le dota de mayor personalidad, también es la primera vez en que sus ojos son algo más que puntos en la cara y podemos observar sus pupilas. El vestuario también cambia y se vuelve más elaborado, cambiando con la película, siendo su indumentaria de brujo, con una larga túnica y un gorro puntiagudo, la más recordada.


Década de los 50


Fantasía había convertido a Mickey Mouse en el icono de Disney y esto llevo a diversos cambios en el personaje. Para empezar aumentó la dificultad para crear historias alrededor suya, algo que ya había ocurrido durante la década anterior, ya que introducir al ratón en algunas historias donde realizaba algo que no era completamente correcto podía levantar ampollas entre sus seguidores más fieles. Esto transmitió el peso narrativo y de creación de películas a otros personajes, siendo ellos quienes se encargaban de protagonizar las nuevas películas del estudio. Mickey, mientras tanto, se convirtió definitivamente en un símbolo, y su aspecto se adaptó a ello.

Los años cincuenta son los años de la consolidación de la Disney en el liderazgo de la animación: se funda Buena Vista Distribution para distribuir sus películas, se crea un programa de televisión conocido como el Club de Mickey, se inaugura el primer parque temático basado en los personajes de la empresa, Disneylandia. Y toda esta consolidación viene capitaneada, como no, por Mickey Mouse, que cada vez tiene un aspecto más cercano al actual.



Para empezar el color de su piel, excesivamente saturado en Fantasía, se vuelve más natural y gana en consistencia. Otros rasgos faciales también van adquiriendo su forma final, como es la nariz, que se ensancha y redondea, dejando detrás el aspecto puntiagudo que lucía en sus inicios. Otro cambio lo encontramos en sus orejas, que dejan de ser una circunferencia perfecta para alargarse en sus extremos y además ganar profundidad gracias a un arco interior más oscuro, lo que le da más apariencia de “oreja”. También cambia la indumentaria, su ropa se vuelve más viva y colorida, representando el optimismo que reina en la empresa.

El Mickey de los 80


En los treinta años anteriores la compañía había evolucionado y cambiado con la creación de nuevos parques de atracciones, de nuevas películas, de nuevos personajes y sobre todo la muerte de Walt Disney en 1966. Pese a todos estos cambios Mickey seguía siendo muy semejante al que había sido modificado en los años cincuenta, por lo que fue necesaria una nueva caracterización para adaptarlo a los tiempos.

La necesidad de acercarse a sus principales clientes, los niños, hace que Mickey Mouse se haga más sencillo y simpático, volviendo a parecerse al de Fantasía, las orejas se redondean de nuevo, igual que la cara, que adopta un aire mucho más aniñado, con mayor relleno e incluso pequeños mofletes. En realidad todo en este Mickey es semejante a un niño, lo vemos en su aspecto rechoncho o en su ropa, que empieza a venirle excesivamente holgada. Con esto se busca lograr una mayor identificación por parte de los niños en un Mickey que ya no está aquí para contar historias, sino para representar una compañía.


Mickey actual


En 2014 hubo una nueva remodelación que fue una vuelta al Mickey más clásico, aunque contando con las evoluciones sufridas durante su vida, sobretodo la realizada durante los ochenta. Este Mickey es aún más redondeado y tiene más apariencia de infante, reforzando lo realizado en su remodelación anterior, eso sí, también se ha simplificado, siendo un dibujo mucho más sencillo y reconocible, sin estar tan recargado.

Pero lo más importante de esta última actualización ha sido todo el cambio de su apartado técnico. Colores, luces, sombras y texturas han sido mejoradas para dotar de mayor profundidad y realismo al personaje, además de rodearle de un halo de mayor importancia. No hay que olvidar que es, en el fondo, el icono de una de las mayores empresas del mundo y, es más, una marca reconocida en cualquier rincón de la tierra.


viernes, 7 de agosto de 2015

Clark Gable, aviones y un billete


Si algo suele ocurrir cuando tienes un blog como este es que distintos amigos te suelen comentar curiosidades que ha descubierto para que las cuentes en tu blog, es algo que me ha pasado más de una vez y una parte de las historias que cuento vienen de cosas que he oído. Lo que viene a continuación es un ejemplo perfecto de esto. Esta historia viene vía @SerphKun, un buen amigo que la vio en uno de los múltiples programas de empeños que ahora llenan la televisión.

Esta entrada trata sobre Clark Gable, quizá uno de los primeros galanes del cine, aunque en este caso no vamos a hablar de su faceta como actor, sino de su faceta como soldado. Porque Gable, aunque no le correspondía por edad, combatió en la Segunda Guerra Mundial. Y digo combatió, no como otras celebridades como Elvis, que se alistó en la Guerra de Vietnam por pura propaganda, no, Clark Gable estuvo en el frente y disparo un arma durante la Segunda Guerra Mundial.
Cartel del film "Combat America"

Gable, cuando se alistó en 1942, contaba ya con 41 años y un renombre importante en el cine, con películas como “Sucedió una noche” (1934) que le valió un Oscar al mejor actor, o “Lo que el viento se llevo” (1939). Por tanto los motivos de su entrada en el ejército, que en aquel momento seguía siendo voluntaria (no seria obligatorio en EEUU hasta la Guerra de Vietnam, donde su impopularidad y las derrotas obligaron a realizar levas), hay que buscarlos en otro lugar. Este lugar es la muerte de su tercera esposa, Carole Lombard, en 1942 en un accidente aéreo.

Curiosamente Gable se enroló en la fuerza aérea, quizá como homenaje a su mujer, y llegó a Inglaterra en 1943, tras cumplir su formación como Teniente para participar en los bombardeos que los aliados lanzaron sobre la Francia ocupada. Combatió en el “351st Bomb Group” en Polebrook, a bordo de un B-17 y participó en distintas misiones sobre suelo francés. Obviamente también aprovechó el tiempo para filmar la película de propaganda aliada llamada “Combat America”.

Y antes de terminar con esto un par de curiosidades. Por un lado destacar que la historia la conozco porque una mujer fue a vender a la casa de empeños un “Short Snorter” firmado por Gable. Esto es, en resumidas cuentas, un billete de dólar que era firmado por todos los miembros de una compañía (o de una escuadrilla en este caso) antes de entrar en combate como un amuleto. El nombre viene, obviamente, de una bebida, un pequeño chupito que se tomaba tras firmar el billete.

El "Short Snorter" de Clark Gable
Y para finalizar un pequeño apunte, no completamente probado, pero bueno, que es una curiosidad que hay que destacar. Se cuenta que cuando Hitler descubrió la entrada de Gable en la guerra ofreció una gran recompensa para cualquier soldado alemán que lograra capturarlo con vida, ya que era un fan del actor. Esto, como he dicho, no esta probado, pero es algo que me gusta comentar.

domingo, 28 de diciembre de 2014

La falta de visión que creó un arte


Hoy es 28 de Diciembre, día de los Santos Inocentes, pero hoy no vamos a hablar de inocentadas sino de una efeméride. Y es que tal día como hoy, pero hace 119 años, nacía en Paris una nueva forma de expresión. Si señores. El 28 de Diciembre de 1895 nacía el séptimo arte, nacía el cine.

El Invento


En realidad en ese día no nació el cine como tal, sino que los hermanos Louis y Auguste Lumière (jamás un apellido ha sido tan oportuno) presentaron en la capital francesa el cinematógrafo. La idea de capturar las imágenes gracias a la luz no era nueva, ya que la fotografía había aparecido unas décadas antes, pero la posibilidad de capturar imágenes en movimiento nace con esta máquina. Su antecedente más directo era el kinetoscopio que había inventado Thomas Alba Edison, que ya era capaz de capturar imágenes en movimiento aunque no podía reproducirlas.

Los hermanos Lumière, hijos de un fotógrafo, trabajaron durante años en el taller fotográfico de su padre en Lyon. La combinación entre un técnico y un administrador, que vemos en muchos casos de éxito, se repite aquí ya que Louise era físico mientras que su hermano Auguste era administrador. En 1892 empezaron a trabajar en la idea de filmar imágenes en movimiento, para ello aprovecharon que su padre, Antoine, había traído de París un kinetoscopio para investigarlo y crear el invento que les haría famosos.

El cinematoscopio, como otros inventos de éxito, no necesitó de nuevas y modernas tecnologías, sino simplemente de una reestructuración de inventos ya existentes para crear utilidad. Así que lo crearon basándose en el kinetoscopio, la cámara fotográfica y un efecto visual del ojo humano llamado persistencia retiniana. Y es que las imágenes que vemos se mantienen en la retina durante una décima de segundo antes de desaparecer; esto es lo que permite ver la realidad en movimiento, ya que el cerebro enlaza estas imágenes para generar dicha ilusión. El cinematoscopio se aprovechaba de ello y emitía veinticuatro imágenes por segundo, por lo que el cerebro humano no era capaz de verlas de manera diferenciada y se generaba la ilusión del movimiento.



Su mala explotación


Pese al descubrimiento los hermanos Lumière jamás vieron que el cine que habían inventado pudiera tener excesivo futuro, eso no evito que trataran de sacarle el máximo beneficio posible mientras la gente se mostrará interesada. Ello hizo que tras la primera demostración comercial, a la que fueron treinta y cinco personas que pagaron un franco cada una, decidieran seguir explotando la gallina de los huevos de oro por ferias y salones no solo de Francia, sino de Europa.

Por suerte la falta de confianza en su invento fue el mayor regalo que pudieron hacerle al cine. Y es que otras personas, que sí que habían visto el potencial del cinematógrafo, pudieron adquirir con facilidad la patente o copiar el invento, que se extendió con rapidez por el continente, dando el salto incluso a los Estados Unidos. La Exposición Universal de 1900 fue el último impulso que necesito el invento para convertirse en mundial.

¿Y por qué digo que fue una suerte? Porque la falta de visión comercial de los hermanos Lumière hizo que su invento fuera distribuido con rapidez por el mundo y llegará a cualquiera que quisiera filmar algo. Esto ayudó a su distribución y a que se convirtiera en un arte como lo conocemos en la actualidad. Si, perdieron dinero con ello, pero la humanidad ganó un nuevo arte.

martes, 9 de diciembre de 2014

¡Que viene Podemos!



Tras dos entradas de fútbol voy a cambiar de tercio y hablar un poco de política. Todo esto viene por este tweet de Quique Peinado (@quiquepeinado) en el que comentaba el vídeo
que tenemos a la derecha. Por cierto, si no lo seguís os recomiendo que empecéis a hacerlo, es una cuenta muy buena.
                                                 
El clip es cortito y es una pequeña escena de la película de Mariano Ozores “¡Que vienen los Socialistas!” estrenada en 1982, en pleno cambio político en España y la llegada de Felipe González al poder. Era una sátira de la política española y en ella veíamos como un grupo de políticos de las viejas formaciones del poder establecido trataban de ganarse los favores del representante socialista de la localidad por miedo a perder sus privilegios. Curiosamente 32 años después la película sigue igual de actual, aunque los de la rosa sean ahora unos de los más asustados ante la llegada de un nuevo jugador que planea arrasar con todo.

Llega Podemos


Alfonso XII
La irrupción de Podemos como fuerza política dispuesta  a gobernar, a tomar el cielo por asalto como dijo su Secretario General parafraseando a Marx, ha golpeado duramente los cimientos del Régimen de 78. El pactismo implícito entre ambos partidos reconvertidos en los Canovas y Sagasta de otra Restauración Borbónica, aunque esta vez de hace un siglo. Es curioso, y da para análisis, como en este país la Monarquía Parlamentaria es incapaz de crear una democracia.

De vuelta al vídeo oímos como uno de los contertulios propone “Cerrar filas, reconstruir el partido, olvidar rencillas y limar diferencias”. Estrategia que vemos que ambos, PP y PSOE, tratan de seguir para mostrarse como algo serio frente a los recién llegados. Por otro lado, y más importante, otro propone “Fomentar la mayoría natural” apoyándose en dos grandes opciones, la izquierda y la derecha, y un pactismo pacifico como el que comentábamos anteriormente. El final del vídeo, por otra parte, muestra otro fenómeno político, en el que vemos como personas que deberían entenderse en vez de hacerlo se ven divididas por pequeñas rencillas. Como nuestra izquierda.

En el fondo no es más que un vídeo. Un vídeo corto de una escena de una película. Pero hay que ver lo que bien que representa a nuestra clase política, y tiene 32 años… Y es que en este país las cosas cambiar, cambian poco.