jueves, 6 de agosto de 2015

La resistencia a los torpedos de Wykeham-Musgrave


Antes de nada me gustaría dedicar esta entrada a todos y cada uno de los que ayer me sacaron los colores diciéndome lo que les gusta el blog, así que, @Consensador, @LoboVCF@TheCharlieOne_ y @ferretyvcf, mil gracias.

Hoy, como he hecho otras veces, os voy a invitar a un pequeño viaje en el tiempo para contaros un hecho de armas prácticamente increíble. Y es que si algo tiene la guerra es que genera extrañas situaciones que acaban resultado en anécdotas que dan mucho juego a los que tenemos un blog dedicado a estas pequeñas historias como un servidor. Y si, esta historia va a ser más curiosa que la de aquel hombre que mataba nazis con un arco. ¿No me creéis? Veréis, veréis…
                                                        
En este viaje vamos a dirigirnos a un momento y lugar muy concretos de la historia. El día, el 22 de Septiembre de 1914, el lugar la costa del Mar del Norte cercana a los Países Bajos. Europa lleva, en estos momentos, un mes y tres semanas en plena Primera Guerra Mundial y aunque la ofensiva alemana ya ha sido detenida en el Marne la batalla en el mar acaba de empezar y ese día va a dar un giro decisivo, que acabará decidiendo la contienda. Un submarino alemán, el U-Boat U-9, bajo el Kapitänleutnant Otto Weddigen hundió tres buques ingleses, el HMS Aboukir, el HMS Hogue y el HMS Cressy a golpe de torpedos en menos de una hora. Esta gran victoria, la primera del arma submarina alemana en el mar, cambiaría la guerra para siempre.

El Kapitänleutnant Weddigen

Pero esta historia no trata sobre la victoria alemana o su confianza en los submarinos para ganar la guerra, lo que le acabaría costando la derrota, no. Esta historia trata sobre una de las victimas del U-9 y su capacidad para ser inmune a los torpedos. Como lo oyen. Inmunidad total. Hablo del Midshipman Wenman Wykeham-Musgrave, un oficial cadete de la Royal Navy, cargo semejante al Guardiamarina en España, y en aquellos momentos a bordo del HMS Aboukir.

Aquella mañana de Septiembre Wykeham-Musgrave, nacido el 4 de Abril (comparte fecha de nacimiento con quien les escribe) de 1899 en Barford, Reino Unido y que tenia por tanto 15 años en aquellos momentos, entró en la historia por un hecho sorprendente que les narrare a continuación. A las 06:20 de la mañana el primer torpedo del U-9 alcanzó el HMS Aboukir que empezó a hundirse. Ante el terrible final que se avecinaba el capitán del buque pidió a los hombres del HMS Hogue y el HMS Cressy, que patrullaban junto a él acercarse lo máximo posible para poder evacuar el barco.

Hundimiento del HMS Aboukir

Cuando el HMS Hogue se acercó al buque que se hundía descubrió que había sido objeto de un ataque con torpedos y ordenó al HMS Cressy buscar un periscopio mientras recogía del frió Mar del Norte a los supervivientes del buque hundido. Uno de los que lograron subir a bordo fue Wykeham-Musgrave tras acercarse nadando desde los restos de su antiguo buque. Pero justo en el momento en que alcanzaba la cubierta de su rescatador, a las 07:20 de la mañana, y aprovechando que el buque estaba parado para recoger a los supervivientes, el U-9 lanzó de nuevo dos torpedos, condenando al HMS Hogue.

Era el segundo trofeo del día para el U-9, pero no seria el último. A pesar de ello tuvo problemas para cobrarse su tercera victima ya que al verse liberado del peso de los torpedos que había lanzado salió a la superficie y fue visto por el HMS Cressy, que trató de hacer fuego contra él. Pero su efectividad combativa era baja ya que debía mantenerse estático para recoger a los supervivientes de los naufragios de sus dos buques hermanos. Uno de los supervivientes fue, de nuevo, Wykeham-Musgrave, que nadando había logrado alcanzar la salvación en el HMS Cressy. Pero nada más lejos de la realidad, el tener que mantenerse estático facilitó el trabajo del U-9, que se sumergió y  disparó dos nuevos torpedos que impactaron y condenaron al buque a las 07:55 de la mañana.

El HMS Cressy

Esta vez Wykeham-Musgrave no tenia otro buque al que huir, tras ser hundido por tercera vez en menos de una hora, pero encontró un trozo de madera a la deriva y pudo esperar hasta que los buques de pesca holandeses e ingleses, encargados del rescate de los marineros, llegaron a la zona y el oficial cadete fue repatriado a su país, donde siguió combatiendo, llegando incluso a hacerlo en la Segunda Guerra Mundial.

En ese enfrentamiento naval el U-9, él solo, con unos torpedos defectuosos como eran los alemanes del inicio de la guerra, logró enviar al fondo a tres buques de guerra ingleses llevándose por delante a más de 1400 personas. Alrededor de 600, por el contrario, fueron rescatadas, siendo una de ellas Wykeham-Musgrave. ¿La diferencia? Que él logró subir a los tres buques antes que se hundieran, es decir, naufrago tres veces en una hora, un curioso record que sigue conservando.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Lucarelli, conciencia de clase en Livorno


Hablar de Cristiano Lucarelli es, en mi caso, hablar de una serie de sentimientos enfrentados. Lucarelli entró en mi vida, como la de muchos otros, en 1998, cuando de la mano de Claudio Ranieri llegaba al Valencia para convertirse en el primero de los muchos jugadores italianos que el entrenador traería al club en sus dos etapas. Jugadores que, quitando Moretti y una buena temporada de Di Vaio, jamás llegaron a adaptarse a la Liga ni a demostrar lo que si que habían demostrado en el Calcio.
Lucarelli, como Corradi, que llegaría en la segunda etapa de Ranieri en Valencia, era un delantero tanque, grande y dominante, y que había demostrado calidad en el Calcio, sobretodo en la Serie B. Era una apuesta de futuro, y parecía que pudiera triunfar, pero su aventura española solo duro un año y es que en un equipo que vivía de rapidez y balones largos para que corriera el Piojo López no tenía sitio. Pero si algo tuvo bueno su estancia en Valencia, además de la conquista de una Copa del Rey, es que le abrió las puertas de la Serie A en su país.
Su marcha hizo que me olvidará de él y la verdad es que le perdí la pista hasta pasados unos años. Su fracaso en Valencia me hizo creer que era un futbolista flojo y como si fuera el “Playboy Tavano” se convirtió en otro italiano que nos habían colado. Pero la historia de Lucarelli va más allá. Tras su salida del Valencia jugó cuatro temporadas en la Serie A repartidas entre Lecce y Torino, con buenas cifras goleadoras, hasta que en 2004 pasó de ser un buen delantero a ser un mito.
En 2004 Lucarelli cambió de equipo y ficho por el Livorno. Pero esto no era un traspaso más, era un traspaso a su ciudad, volvía al Livorno. No solo era importante porque Lucarelli volvía a casa, sino porque lo hacia a un equipo que acababa de ascender a Serie B. Esto es importante, tras destacar durante cuatro años en la primera división y tener la oportunidad de optar por un gran contrato Lucarelli decidió renunciar a ello y volver al equipo de su ciudad para competir en segunda división. ¿Los motivos? Más abajo.
Livorno es una ciudad italiana situada en la Toscana, en la costa del Mar de Liguria, a la sombra de ciudades más grandes e importantes como Pisa y Florencia. Su economía se basa en su puerto, que es uno de los mayores de Italia, y le da su apariencia de ciudad industrial, y lo mas importante, ciudad combativa. Es en Livorno donde nace, por ejemplo, el Partido Comunista Italiano, y esto ha pasado, como no, a su equipo. Ya lo dicen Los Chikos del Maiz, “Marxista como Pasolini y las gradas del Livorno.” Así que, en 2004, Lucarelli renunció a dinero y un gran contrato para volver al equipo de su ciudad y que, además, compartía sus ideales.
Hijo de un estibador del puerto de la ciudad y comprometido políticamente su llegada al equipo le convirtió en un ídolo de la grada. Pasó cuatro temporadas en el equipo, marcó 92 goles, ascendió a la Serie A, se clasificó para la Copa de la UEFA y por el camino aun le dio tiempo a ser Capocannoniere del Calcio en la 2004/2005 con 24 goles. Todo eso siendo capitán del equipo y colaborando en la gran mayoría de las iniciativas populares de su ciudad, apoyando a organizaciones obreras o a huelgas de trabajadores.
Finalmente en 2008 se marchó a Ucrania, al Shakhtar Donetsk, donde su carrera ya fue cuesta abajo, pero pese a todo siguió colaborando con Livorno (donde volvió en 2009) y dedicó la mitad de su sueldo a apoyar distintas organizaciones en su ciudad, como un periódico local para evitar que cerrará y despidiera a sus trabajadores, y a seguir en la lucha. Para los que amamos el futbol romántico y creemos que es algo más que dinero la vuelta de Lucarelli a su casa y su renuncia a cobrar más en otro equipo para vestir los colores que siente y ama es algo digno de elogio. Y si a ello le sumamos una conciencia de clase como la suya y una implicación completa en la mejora de la vida de sus conciudadanos más aun.
A día de hoy, entrenador del Pistoiese, en las regionales italianas, sigue siendo un asiduo a la grada del Livorno y sigue estando implicado en la vida de su ciudad y su comunidad. Siendo fiel a las ideas y principios en los que cree. Un verdadero futbolista implicado, algo digno de admirar en un mundo de cabezas huecas donde lo más importante es el peinado que lucirán o su nuevo tatuaje.
Gracias Lucarelli.

viernes, 31 de julio de 2015

Curiosidades Históricas - Cuestión de familia


Si os digo que podemos afirmar sin ningún atisbo de duda que el actor Clint Eastwood y el ex presidente de los Estados Unidos George W. Bush están emparentados. ¿Qué me responderíais? ¿Qué es una locura? Pues bueno, puede ser, pero más locura es si sigo añadiendo nombres, la gran mayoría nombres importantes de la historia de los Estados Unidos. Por ejemplo Joseph Smith, fundador de los Mormones, Benedict Arnold, general de la Guerra de la Independencia Americana, el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosvelt, el financiero J.P. Morgan o incluso el general de la Guerra de Secesión Ulysses S. Grant (de Grant hay otra anécdota curiosa, su nombre real era Hiram Ulysses, pero al entrar en el Ejercito hubo una confusión y fue más fácil aceptar su nuevo nombre que tratar de que el Ejercito rectificara.) Y la lista de familia sigue… Pasando por 6 presidentes de los Estados Unidos, varios gobernadores, senadores, líderes de la CIA, cardenales, directores de Harvard, profesores de universidad o artistas.

Y si, todos los nombres que he escrito arriba  comparten sangre y son familiares. No precisamente cercanos, pero si familiares. ¿Increíble verdad? En realidad la explicación es relativamente sencilla, siempre se ha dicho que Estados Unidos es un país de inmigrantes, donde nadie en realidad es nativo allí y todos, más tarde o más temprano, desembarcaron de un barco para empezar una nueva vida allí. Esto explica en gran manera el motivo por el cual toda esta gente tiene lazos familiares. Pero hay que tener algo en cuenta, hasta la gran explosión de inmigrantes que se produjo a finales del S. XIX la población que recibían los Estados Unidos (o las Trece Colonias antes de independizarse) era reducida para lo que era su tamaño y las pequeñas comunidades que se formaban acababan cayendo en la endogamia cual Austrias Españoles. No por cuestiones políticas, sino por necesidad.

El mejor ejemplo de lo que digo es el primer censo que se produjo tras la independencia. En aquellos momentos en el territorio de las Trece Colinas, muy superior a cualquier país europeo exceptuando Rusia, solo vivían algo menos de cuatro millones de personas, siendo casi un millón esclavos negros. Por ejemplo en Gran Bretaña vivían, por aquel entonces, nueve millones de personas. Esto hace que las relaciones familiares existentes sean muy grandes y es lo que permite casos como este. Casi 80.000 norteamericanos actuales descienden directamente de un solo hombre, un pastor congregacionista que llego a Massachussets en 1634 llamado John Lothropp.

Lothropp, puritano, llegó a las colonias norteamericanas, como tantos otros, huyendo de la intolerancia religiosa que se vivía en Gran Bretaña. Una vez allí se instaló en Massachussets, más concretamente en Plymouth, y allí se volvió a casar (había perdido una mujer en Inglaterra, tras una enfermedad) y tuvo, en total, 13 hijos, lo cual permite acabar teniendo 80.000 descendientes con bastante facilidad.

Lo curioso de esta historia no es obviamente el número, no es algo extraño, sino que sea algo conocido y que dentro de sus descendientes haya tantas personas importantes y reconocidas. Supongo que el asentarse en Massachussets, una zona poblada y muy importante como líder de Nueva Inglaterra, región donde se situó gran parte del poder en la época, ayuda a que la importancia de sus sucesores sea mayor. Y es que es curioso observar como los lazos de sangre con el correr de los siglos pueden hacerse tan largos y amplios. Verdaderamente, al final, todos somos hermanos en cierta forma.

martes, 30 de junio de 2015

Pisotear el escudo


¿Es el título de esta entrada excesivamente duro? Puede. ¿Me importa lo más mínimo? No. Este es mi blog y aquí pongo los títulos que me gustan ya que, en esta casa, aun mando yo. Aunque bueno, quizá lo de mandar y no mandar sea en estos momentos un tema peliagudo en Valencia, pero bueno…

Al tema. Voy a hablar del tema estrella de la temporada, de la gran noticia de lo que llevamos de verano, futbolísticamente hablando, en la capital del Turia: el fichaje, o no, o lo que sea, de Rodrigo Caio. Y ojo, no voy a hablar de su calidad, que resumiré en que, en mi opinión, no sirve para el Valencia y lo mejor que ha pasado es que finalmente no haya venido. Sino que este artículo va a tratar de otra cosa. Va a tratar del ridículo que ha hecho el club desde que se anunció su fichaje hace diez días.

El problema es que esto no viene de hace 10 días, el problema es que esto viene de hace un año, desde el mismo momento en que Peter Lim, que aún no era dueño del Valencia pero ya hacía y deshacía a su antojo, coloco como entrenador del equipo a Nuno Espirito Santo. Decisión más o menos criticable, pero licita, en el fondo quien se juega su dinero (O eso quieren hacernos creer) es el de Singapur. El problema de esta decisión es que se tomó sin importar lo que había en Valencia y ninguneando a un equipo que llevaba trabajando en el equipo un año y que había permitido a Peter Lim llegar a ser el dueño del club. Y lo más grave de todo, se creó una bicefalia que acabaría rompiendo el club en dos.

Pero donde realmente se fraguo el problema fue en Enero, la renovación de Nunosin ni siquiera cumplir objetivos y dándole poder en una parcela que ya tenía dueño, como era la confección deportiva, aumento esa sensación de bicefalia que acabó por explotar con el fichaje de Caio.

Y llegamos al punto álgido, el fichaje de Rodrigo Caio. Un fichaje que ha sido un despropósito desde el principio y que olía mal desde lejos, pero en realidad este no ha sido el problema, sino que ha hecho que por fin lo que se venía cociendo desde hacía meses acabará estallando, dinamitando de paso la planificación deportiva del equipo. La falsa paz que se vivía entre Nuno y sus “superiores” se rompió con la llegada de un refuerzo que nadie conocía, y que además venia de la mano de ese ser que parece controlar el futbol mundial: Jorge Mendes.

A partir de aquí nada se ha hecho a derechas. Para empezar la reacción por parte de Salvo y Rufete ante la llegada del jugador fue egoísta y desmesurada, sin mirar por el interés del club. Inmediatamente salto a las ondas como se había realizado el fichaje y la falta de lealtad de Nuno. Una actitud despreciable, sí, pero que debería haberse solucionado de puertas hacia dentro. Y eso no fue más que el principio. Guerra en las ondas, guerra en la afición, vuelta a las trincheras y recuerdos de aquella guerra Carboni-Quique que tanto daño hizo al Valencianismo.

Aunque el esperpento, lejos de terminarse, aún no había alcanzado el punto culmen. Lo de la tarde de ayer ya fue, con perdón, acojonante. Tras echarse atrás el fichaje de Caio, tres revisiones mediante, debido a problemas médicos empezó una guerra que ha terminado hoy con la marcha de Salvo, Rufete, Ayala y el resto de la estructura deportiva del club. Pero el problema no es ese, el problema es que durante todo este tiempo el prestigio del club no ha hecho otra cosa que caer y la fama de “casa de los líos” vuelve a planear sobre Mestalla tras unos meses de tranquilidad.



Y ojo, aquí no hay ni buenos ni malos. Ni unos ni otros han estado al nivel que se espera de una institución como el Valencia C.F. Es lo que tienen las luchas de poder, que poco importa para conseguir el objetivo. Y da igual quien gane, porque al final, quien pierde es el Valencia, que ha visto como toda su estructura deportiva salta por los aires en pleno periodo de fichajes y a solo mes y medio de jugarse la vida en la previa de Champions. Más de uno debería hacérselo mirar.

Eso sí, no me gustaría marcharme sin dejar algunas reflexiones que creo que son interesantes. De todo esto se puede hacer algo bueno si por fin se aclara quien es quien en el Valencia y quien toma las decisiones. Si va a ser Jorge Mendes el encargado de la parcela deportiva del equipo, que lo digan, si vamos a convertirnos en otro juguete en manos del portugués la afición merecería saberlo. Simplemente hay que aclarar las cosas. Aunque no interesa, porque con junto al poder llegaría la responsabilidad, y eso es algo que no casa con Mendes. Pero bueno, que no se engañen, la gente no es tonta, sabe quién está detrás de la planificación deportiva, si las cosas no salen, como siempre, se mirará al banquillo. Porque esto es futbol y aquí mandan los resultados.
                                                               
Y si sigue sin funcionar se mirara al palco, aunque el dueño del club no esté ahí y prefiera seguir sin pisar Mestalla. Esto no es una empresa al uso, señor Lim, esto no es un negocio. Dirigir un equipo no es como desembolsar un pastón por los derechos de imagen de Cristiano Ronaldo. Aquí, además de cuadrar los números la pelota debe entrar. Veo licito que haga negocio, veo licito que su amigo Mendes haga negocio, pero asegúrese que la pelota entre o tendrá problemas, porque ahora todo es responsabilidad suya y de la pareja de portugueses a quien ha dado mando en plaza. Los favores a Mendes, con su dinero, dejemos los Caios para el Atlético, que en Madrid estan más acostumbrados.

sábado, 27 de junio de 2015

Curiosidades Históricas - Los coches del oro



Hoy vuelvo a hablar de curiosidades históricas, esta vez una relacionada con la Primera Guerra Mundial. Antes de empezar con ella os pongo en antecedentes. Durante mi viaje a Alemania tuve la ocasión de visitar la ciudad holandesa de Groningen (os la recomiendo) y en su Grote Markt descubrí la librería Van Der Velde, un establecimiento coqueto y elegante donde me hice con “Ring of Steel” un libro escrito por Alexander Watson, curiosamente británico, en el que se narra la Primera Guerra Mundial desde el punto de vista de las potencias centrales: el Imperio Alemán y el Imperio Austro-Húngaro.

“Ring of Steel”, con un estilo sencillo y claro, narra distintas historias y curiosidades sobre la Gran Guerra, siempre dentro de los dos países germánicos, eso sí. Una de las que más me ha llamado la atención es la que voy a narraros a continuación, relacionada con algo que el autor llama “Gold Cars” y que yo he traducido como coches del oro, porque creo que es su más correcta acepción. Es que por desgracia no he encontrado ninguna referencia en español a esta historia, así que lo traduciré así.

Empezaré, como no, por el principio. Viajamos a los primeros días de agosto de 1914; concretamente al 3 de agosto, día en el que la guerra, que hasta ahora se había limitado a Austria-Hungría y Alemania por un lado  y Serbia y Rusia por el otro, acabo incluyendo a Francia con la declaración de guerra alemana. En ese momento la guerra pasó a ser mundial (o lo seria al día siguiente con la entrada en la guerra de Reino Unido) y los imperios centrales se vieron rodeados de enemigos.

Hay que entender que el día 3 de agosto, pese a que las declaraciones de guerra se habían lanzado y la movilización, en algunos casos como el austro-húngaro, llevaba ya en marcha una semana, la guerra parecía lejana e irreal en muchos puntos alejados de las fronteras entre los combatientes. Esto, unido a la desinformación que se vivía en las zonas rurales, hizo crecer muchos mitos entre los habitantes de dichas zonas, siendo uno de ellos el de los coches del oro, o “Gold Cars”.

Si cogemos un mapa de la época, o uno actual, y situamos a cada uno de los contendientes, observamos que las potencias centrales, pese a estar rodeadas de enemigos, también habían logrado aislar al Imperio Ruso de sus aliados: Francia y Reino Unido. Esto en un país como la Rusia de 1914, con graves problemas internos y que dependía del comercio exterior, era algo que preocupaba a los aliados y que era visto como una ventaja para los gobiernos alemán y austriaco. Este motivo, mantener el aislamiento ruso, sería el que llevaría al Imperio Otomano (que podía cerrar el Mar Negro a los rusos) a la guerra solo unos meses después. Es por ello que para muchos habitantes de Alemania y Austria-Hungría lo que voy a contar a continuación les pareciera cierto, ya que los aliados necesitaban ayudar a Rusia como fuera.



La evidente necesidad que tenían los aliados de aprovisionar a Rusia y el miedo que tenían los alemanes y austro-húngaros a los espías e infiltrados franceses hizo que el 3 de agosto unidades situadas en la frontera alemana con el país galo advirtieran a sus superiores que diversos coches franceses llenos de oro habían cruzado la frontera dispuestos a llegar a territorio zarista con estos suministros. Esta noticia corrió como la pólvora y llegó a Berlín, haciendo que el Ministro de Interior reaccionara con rapidez ordenando la búsqueda de estos coches. Como era de esperar la noticia se filtró a la prensa que, inflamada de espíritu patriótico, empezó a advertir a la población de la posible presencia de otros convoyes franceses con oro en su interior. La noticia incluso salto la frontera y la misma tarde del día 3 de agosto en la ciudad checa de Praga, bajo control austro-húngaro en aquel entonces, la policía reportará al gobierno imperial la entrada a través de la frontera bohemia de cuarenta automóviles rusos que marcharían al encuentro de los franceses.

Esto fue el inicio de tres días de locura, en el que la población de ambos imperios, con una mezcla de patriotismo y miedo, se dispuso a localizar dichos coches. Los pueblos se llenaron de barricadas, los campesinos empezaron a detener a cada automóvil que pasaba por sus tierras y unidades de reserva del ejército registraban el territorio en busca de los coches. Por supuesto, nadie encontró nada y empezaron a correr las más diversas historias sobre ellos. Algunos afirmaban que los franceses, tratando de pasar desapercibidos vestían como alemanes e imitaban su acento, otros afirmaban que en realidad quienes conducían dichos coches eran mujeres vestidas como cabareteras, pero el colmo llego el día 6 de agosto, cuando un periódico afirmó que por miedo a ser descubiertos habían abandonado sus coches, se habían vestido como campesinos y habían pasado a utilizar bicicletas. Contando que algunos periódicos afirmaban que los franceses transportaban alrededor de 26.000 kilos de oro, hubieran sido necesarios más de mil ciclistas para transportarlo. Pero nadie hizo los cálculos en aquel momento.

Fue entonces cuando por fin la sensatez regreso a los dirigentes de las potencias centrales y alguien puso fin a la disparatada historia. Hay que recordar que el día 6 de agosto la guerra como tal ya había empezado y las fuerzas armadas alemanas ya estaban combatiendo en Lieja, Bélgica, mientras Austria-Hungría hacia esfuerzos por contener a los rusos en Polonia. Es por ello que algunos oficiales empezaron a quejarse de los problemas logísticos que la búsqueda de los “Gold Cars” causaba, ya que era imposible cruzar el país en automóvil sin ser detenido por los habitantes de cada uno de los pueblos y verse obligado a demostrar que no era francés.

Como es obvio jamás existieron estos “Gold Cars”. Había intención por parte de los aliados de aprovisionar a Rusia, como es lógico, pero había otras maneras de hacerlo que mandar coches llenos de oro a través de territorio enemigo. Pese a todo la historia triunfo entre los habitantes de las potencias centrales y fue debido, sobre todo, a dos motivos, el primero fue el miedo de la población a la guerra y el segundo el interés del gobierno alemán por aumentar estos rumores para generar odio y patriotismo en su nación. Solo cuando esto resulto ser un problema para el esfuerzo de guerra alemán el gobierno detuvo los rumores y deshizo las barricadas y demás controles en su suelo.

Este es un ejemplo, otro más, de cómo la guerra sacudió a la población europea en 1914. Hacia 40 años que las naciones europeas no tomaban los fusiles y el miedo y el terror a lo desconocido inflamaba los corazones de sus habitantes. Estas reacciones, como muchas otras, fueron producto simplemente del miedo que, como es lógico, la población tenia a la guerra.

sábado, 13 de junio de 2015

Se acabó la farsa


Un año les ha durado la mentira. Un largo año en el que aún lograron que hubiera gente que creyera la trola que nos contaron cuando aterrizaron en Mestalla. Aquella farsa que repitieron por activa y por pasiva mientras que los hechos demostraban completamente lo contrario a lo que se empeñaban en repetir. "Amadeo Salvo y Rufete son gente importante en el proyecto". Y un cuerno.

Y eso que hace un año podían haber dejado las cosas claras desde un principio, el club es nuestro y estas son nuestras medidas. Pero no se atrevieron. Notaron el malestar en la afición por la marcha de Pizzi para traer a Nuno, un desconocido entrenador portugués, y no quisieron soliviantar al personal llevándose por delante, también, a dos estiletes del club. El gran artífice de la venta y el hombre que había construido gran parte de la plantilla. Querían hacerlo, necesitaban hacerlo, pero más necesitaban la tranquilidad.

Con el equipo en Champions, sufriendo como unos perros eso sí, y con el horizonte algo más despejado quizá ahora los vientos parecen más propicios. Ya no son unos recién llegados y están asentados en Valencia, la capacidad de maniobra es mayor y ahora no parece tan difícil cumplir con su objetivo. ¿El problema? Las formas. Hacer cosas como el fichaje de Cancelo o de Caio de espaldas a os que en teoría son tus aliados es la peor manera de tomar la decisión. Creo que han optado por forzarles a dimitir, en vez de echarlos, y quiza la estrategia les puede salir mal.

Porque la afición del Valencia no es tonta. Sabe que hay un nuevo dueño, sabe que este puede hacer y deshacer a su antojo, pero sigue teniendo opinión y sigue siendo soberana. Y sabe que si Lim esta aquí es porque Salvo peleo por él y que los grandes fichajes de este año, a saber Mustafi, Otamendi o Gayà (aunque no sea un fichaje) tienen el sello inconfundible de Rufete. Y también sabe que los dos grandes fiascos, Negredo y Enzo, vienen bajo el manto del nuevo dueño y de su Primer Ministro, Jorge Mendes.

Ya hubo malestar cuando en contra de toda lógica deportiva se renovó a Nuno en Enero sin ni siquiera haber cumplido el objetivo y con el equipo en plena crisis deportiva. De nuevo hubo malestar la semana pasada cuando el Valencia pagó un lateral prometedor a precio de realidad (Otamendi costó 12 millones, Cancelo 15..., es de ser imbéciles) y la llegada de un mediocentro brasileño casi desconocido por 12 millones y medio ha acabado por romper la farsa.

El Valencia será lo que Mendes quiera. Da igual que haya mejores jugadores, da igual que haya opciones más baratas, da igual que haya grandes gangas en el mercado. Sin el visto bueno del todopoderoso representante no se realizaran operaciones. Si, con Lim el equipo va a crecer, no lo duden, pero lo hará acompañado del beneficio económico de Mendes. Cuando antes quede claro mejor para todos; es amigo de Lim y se aprovechará de ello en su beneficio.

La cuestión, en realidad, no es que Lim no pueda hacer lo que quiera, está en su derecho, la cuestión es que se nos ha mentido en estos últimos meses haciéndonos creer que en el club había algo más que la mano del representante portugués. Ahora las caretas han caído y hay que tenerlo claro. ¿El problema? Que parece que la estrategia de fichajes va a alejarse de la coherencia y va a pasar al beneficio. Prepárense para ver pasar por Valencia toda clase de jugadores extraños, en operaciones raras para no jugar ni un minuto. ¿Recuerdan a Guilavogui, del Atlético de Madrid? Pues costó diez millones y está cedido en el Wolfsburgo... Es solo un ejemplo.

Por cierto, es curioso que los mismos periodistas que defendieron la importancia de Rufete en el organigrama del club sean los que denuncien que ahora no pinta nada...

miércoles, 27 de mayo de 2015

¿Y ahora qué?


Se acabó el espectáculo. La fiesta de la democracia se celebró el pasado domingo y para sorpresa de todos la izquierda, por fin, ha dado un vuelco electoral y pese a presentarse fragmentada y dividida será capaz, si logra alcanzar pactos, de gobernar en las plazas más importantes del panorama político español. Ahora, una vez terminado todo y en vistas a una cita mucho más importante en Noviembre, o incluso antes visto el descalabro del partido en el gobierno, todos los partidos empiezan a calentar motores para la batalla final. Pero si, primero hay que sacar las conclusiones acertadas de esta primera escaramuza y preparar las estrategias para asaltar la Moncloa.

Los que primero deben empezar a reaccionar deben ser los perdedores. Si, los perdedores. Digan lo que digan La Razón y otros medios afines el gran perdedor de la jornada del domingo fue el Partido Popular, que ha visto como se escapaban casi tres millones de votos y con ello las posibilidades de gobernar en todos los lugares que controlaba, incluso en plazas tan fuertes como Madrid o Valencia, bastiones conservadores desde principios de los noventa. Y es que aunque Esperanza Aguirre trate de salvar los muebles lanzando cantos de sirena al PSOE la realidad es que el PP va a tener difícil gobernar gracias a pactos. ¿El motivo? Parece que todos y cada uno de sus contrincantes en la arena política está dispuesto a todo por desalojarlos de cualquier gobierno.


Si soy sincero, creo que poco margen le queda al PP en estos momentos para tratar de salvar los muebles de cara a las generales. En estos momentos solo una mayoría absoluta les permitirá seguir en la Moncloa y tal como está el panorama político es algo con lo que no van a poder contar. Además el salvavidas que lanzaron al agua en forma de Ciudadanos y ese fascista reconvertido a persona de centro llamado Albert Rivera tampoco ha convencido al electorado. Demasiada naftalina. Así que supongo que de aquí a Noviembre veremos maniobras y contramaniobras para tratar de salvar los muebles, pero hay demasiada mierda en los cajones para que esto sirva de algo. Rajoy sobrevivirá, es su especialidad y además sus mayores rivales han perdido cualquier opción a plantar cara tras la debacle en las autonómicas, pero nada podrá evitar que sufra su tercera derrota en unas generales; se le está poniendo cara de Javier Arenas ya.

En cuanto al Partido Socialista, gran vencedor de las elecciones más allá de las candidaturas de izquierdas, recuperará plazas como el Pais Valenciano o Castilla La Mancha y además entrará en el gobierno de ciudades importantes como Madrid, Barcelona o Valencia de la mano de formaciones de izquierdas. En estos momentos la estrategia del PSOE de Sanchez solo puede ser una, ser fiel a la izquierda, alejarse de la poltrona y mantenerse junto a sus bases. Cualquier intento de separarse de esto y pensar en pactos con fuerzas de derechas basados en la "Responsabilidad de estado" sería un error. El PSOE ha logrado, como mínimo en apariencia, alejarse de la imagen de ser una marioneta más del PP. Seguir con esa estrategia es el camino, bueno, y evitar que Esperanza Aguirre les vuelva a birlar un gobierno sobornando a sus diputados...

Por orden voy a pasar al tercer partido del país hasta estas elecciones y que ha sufrido una debacle increíble, Izquierda Unida. La coalición de izquierdas solo ha sido capaz de conservar poder autonómico en Asturias y en otros lugares como Valencia o Madrid se ha visto fuera de las Cortes simplemente por la injusta ley del 5%. Pese a todo han logrado mantener poder municipal y tienen presencia en muchas ciudades del pais. Eso si, esto debe ser una llamada de atención y por suerte parece que Alberto Garzón lo ha entendido a la primera. El camino es la unión de la izquierda, la confluencia popular. El pacto y el entendimiento serán claves de cara a un triunfo de la izquierda en Noviembre.

Hablar de Ciudadanos es hablar de un fracaso. Darle una limpieza de cara a la derecha y aderezarlo con el yerno perfecto no ha servido para salvar los muebles del PP y aunque desde todos los medios se trato de vender al partido como una fuerza emergente las urnas han demostrado que no es así. Una comparación entre sus resultados reales y los resultados pronosticados por las encuestas nos dan una idea del globo hinchado en el que se habían convertido. Se imaginaban como una fuerza clave en la gobernabilidad de la mayoría de lugares y al final han resultado un cero a la izquierda en todos los lugares. Lo dicho, fracaso absoluto. Y no solo eso, sino que además se han visto en un dilema grave que puede afectarles de cara a las generales. Apoyar al PP o al PSOE en Andalucía y Madrid puede suponer una marcha de votos según el color elegido; y esto es algo que por ahora no se pueden permitir.

Decir que Podemos ha ganado estas elecciones cuando no ha logrado vencer en ninguna autonomía, aunque tiene presencia en todas, y no se presentaba a las municipales es arriesgado. Pero al final candidaturas a las que han dado su apoyo gobernaran las dos ciudades más importantes del país y en otras serán decisivas para la gobernabilidad. El proceso que empezó en el 15M hace unos años ha culminado con una victoria decisiva en estas elecciones que además ha abierto una nueva fase en la política de este país. ¿El siguiente paso? Presentar una candidatura seria de cara a las generales y tratar de unir bajo su estela al máximo de fuerzas de izquierda posible. Tras el 24M hablar de ver a Pablo Iglesias en la Moncloa es menos arriesgado.

Una vez repasados los partidos a nivel nacional me gustaría hacer un inciso sobre una fuerza valenciana que ha logrado un gran resultado. Hablo, como no, de Compromis. El trabajo bien hecho ha tenido su premio y su genial oposición al Partido Popular y sus corruptelas en Valencia les ha permitido obtener la Alcaldía de Valencia y ser un actor clave en la reconquista de la Generalitat por las fuerzas de izquierdas. Ahora llega el gran momento, las elecciones generales. De obtener los mismos resultados lograrían 7 diputados en Madrid. La duda es, ¿Vale la pena lograr estos diputados o será mejor confluir con otras fuerzas y lograr un mayor poder? Es algo que deben de plantearse lo más pronto posible.